Luego de dejar atrás a sus amigos y conducir con
premura hacia su departamento, Yoochun reflejaba su marcada molestia con Junsu,
quien lo miraba con los ojitos tristes y llenos de preocupación; ¿habría ido
demasiado lejos al estar de acuerdo con Jaejoong con vestir tan despampanante atuendo?...
¿su amado Chunnie pensará ahora en terminar su relación?... sí así fuera, el
precioso chico no podría soportarlo.
Cuando el auto del pelinegro se detuvo, el pequeño Kim
dejó de lado sus pensamientos, púes habían arribado ya.
Aunque Yoochun estuviese enojado, no dejaba de ser un
caballero con el menor, así que se aproximó abrirle la puerta después de bajar.
Sin embargo, esta vez no tuvo la atención de brindarle su mano para que saliera
del coche, ni de esperar por él para tomarle de la cintura y caminar juntos.
No, esta ocasión todos esos lindos detalles quedaron de lado.
Junsu no podía sentirse peor… parecía el fin de su
historia de amor.
En cuanto estuvieron frente a la puerta de la morada,
el mayor adentró al desolado rubio de un tirón, sujetándolo fuertemente de su
pequeña y delicada mano. Posteriormente, un portazo selló la vivienda.
Park permitió que su novio avanzara unos cuantos pasos
hasta que, - sorpresivamente - lo atacó empujándolo contra la pared.
Las
respiraciones entre el pelinegro y el rubio estaban más que agitadas.
-
Chu-Chunnie... por favor... d-detente... - rogaba el pequeño Junsu a su novio,
quien lo tenía acorralado contra la pared, aprisionándolo contra su musculoso
cuerpo.
-
Es muy tarde Kim Junsu... - declaró Yoochun al tiempo que devoraba sus rojizos
labios y se adueñaba de su cuerpo, toqueteando con sus grandes manos esos
glúteos que le volvían loco.
-
Chunnie, Chunnie... basta... - repetía Junsu empujándolo, intentando apartarlo
desesperadamente.
-
No tienes idea de lo furioso que
estoy... - el pelinegro mordió bruscamente los labios de Junsu, haciéndolo sollozar
de dolor.
-
¡Ngh!... Chunnie... ya, por favor... me
lastimas... - suplicó el menor con los ojitos llorosos.
-
Voy a castigarte Junsu, te has portado
terriblemente mal... me has humillado frente a toda la escuela… – Park
restregaba su cuerpo insistentemente contra el del jovencito Kim – no tienes
escapatoria – recalcó amenazador, al tiempo que estrujaba sus nalgas.
-
Yoochun... – dijo el más bajo en tono
angustiado, púes el mayor parecía descontrolado.
-
¡Deja de quejarte Junsu!... – le regañó
con dureza haciendo sentir peor al hermoso y dulce chico. Junsu no comprendía nada,
a decir verdad, lo único que sabía es que su Chunnie estaba muy enojado con él,
manoseándolo y besándolo indecentemente.
Yoochun
por otro lado, pese a que estaba muy molesto con su precioso Susu, no podía
negar que se encontraba demasiado sexy con ese uniforme y le provocaba las más
bajas y sucias pasiones. Park no lograba apartar sus ojos de aquel maravilloso
cuerpo, y es que era imposible hacerlo, no sólo era bien sabido por él, sino
por amigos y conocidos, que el rubio poseía un magnífico cuerpo. Incluso era el
más envidiado en toda la universidad.
-
No tienes por qué hablarme así... eres grosero... - las lágrimas descendían por
las tiernas mejillas de un ofendido Junsu, quien seguía empujando a su novio para
apartarlo.
El
corazón del pelinegro se derretía y su excitación crecía al verlo así. Toda una
monada a la cual tomar sin permiso, a la orden del más perverso antojo.
-
Me hierve la sangre sólo de pensar que otros estarán
fantaseando contigo ésta noche… imaginando mil y un maneras de follarte - los
labios del mayor se apoderaron del cuello del rubio, dejando un ardiente camino
de besos y bruscos mordiscos a lo largo.
-
¡Ngh!... Chunnie… no… para de una vez… - un gemidito
ahogado salió de boca de Junsu al sentir tales sensaciones. Tan urgentes e impacientes
por parte de su amante.
-
¡Basta ya Junsu!… - le reprendió de nuevo friccionándose
contra él, denotando su excitación bajo sus pantalones. Sin previo aviso, éste tomó a Junsu en sus fuertes
brazos.
-
Ch-Chunnie a… a dónde me llevas – cuestionó inseguro,
cuando los pasos de Yoochun se apresuraron hacia uno de los pasillos del
departamento.
-
Voy
a demostrarte quien soy Junsu… voy a follarte como siempre lo he deseado… -
susurró Park completamente poseído por el deseo y el coraje… llama ardiente y
lacerante que el rubio había encendido inconscientemente.
Junsu
tembló temeroso de aquellas palabras, sonaban como una promesa dolorosa que
conducía a la inevitable tragedia.
-
No por favor… snif snif… no me hagas daño… - rogaba
Junsu al tiempo que sollozaba y se abrazaba fuerte al cuello de Yoochun, quien
no había cedido ni un solo paso llevándole consigo.
Fue
un camino corto hacia la cocina, donde una moderna y pequeña mesa circular se
hallaba rodeada de cuatro sillas, las cuales fueron pateadas broncamente el más alto, abriéndose paso, dejando el espacio suficiente para recostar a un trémulo
Junsu sobre el mueble.
El
menor sintió rechazo por la fría textura de la mesa al tiempo que Yoochun le dobló
sus piernas, quedando las plantas de los pies apoyados sobre el liso material
que lo soportaba.
-
Snif… Ch-Chunnie… no s-sigas con esto… snif snif… -
decía el jovencito llorando claramente asustado, limitándose a mirar a su novio
con esos ojitos preciosos y cautivadores, con la esperanza de que entrara
en razón.
-
¡¡Ni una palabra más, Junsu!!... – gritó el mayor fuera de sí mismo, totalmente enardecido, haciéndolo callar finalmente.
Entre
las piernas del pelirrubio se divisaba aquella famosa braga deportiva en color
rosa, era tan justa y pequeña, que resaltaba deliciosamente su carnoso y
definido trasero.
-
Asi que… tenías que mostrarles a todos tus encantos,
¿no Junsu? – protestó el mayor con hastío y burla.
-
Ch-Chunnie… snif… yo no… snif snif… n-no fue mi
intención… l-lo juro… - el jovencito
estaba ruborizado y avergonzado por aquellas palabras. No obstante - ly leno de rabia - Yoochun continuó tratándolo a su antojo.
-
¿Sabes, baby?... debajo de tu braga están las cositas
más ricas que mi boca ha probado… - Yoochun se relamió los labios - … y que mi
polla ha sentido… - declaró con mirada lujuriosa y tono perverso.
Con esas declaraciones, Park le recordó a Junsu, que había sido suyo en innumerables ocasiones.
Y
es que, Junsu y Yoochun fueron los primeros en intimar antes de que el resto de
sus amigos se hicieran novios. Puesto a que su amor era tan fogoso e impetuoso, no tardaron en entregarse a sus deseos carnales. Memorable eventualidad que
hasta la fecha mantenían en secreto.
Continuará...
Lolita dice:
Hola Hola!!!...
Espero que hayan disfrutado del capítulo 7
de ésta historia. Como se darán cuenta es el correspondiente a la couple
YooSu*.
He recibido varios halagos por este fic
(totalmente agradecida*). Aunque los comentarios publicados han sido poquitos
(pero benditos*) y muchos los lectores... LES PIDO CON EL CORAZÓN EN LA MANO
QUE ME DEJEN SU COMENTARIO, SÓLO SABIENDO QUE LES HA GUSTADO PODRÉ FINALIZARLO.
Por otro lado, GRACIAS... MILLONES DE
GRACIAS A LAS PERSONITAS QUE AHORA SIGUEN MI BLOG* (se me llenan los ojitos de
lágrimas*) Y QUE NO SÓLO ME LEEN, SINO QUE ME APOYAN Y COMENTAN* GRACIAS
POR ALIMENTAR MI CORAZÓN Y MI INSPIRACIÓN (enteramente conmovida*).


YooChun fue muy rudo pero me gusta ese lado salvaje de el ♡.♡
ResponderEliminarQuiero saber lo que pasara después!!!!!!!!!☆.☆
Chunie no seas tan rudo con el Delfín nalgón!!!!>.<
la reacción de Yoovhun es por que lo matan los celos por que todos pudieron ver lo que el se esta comiendo y no quiere que a nadie mas se le antoje su chico Junsu esta asustado pero se le pasara pronto el enfado no te preocupes por eso pues son solo celos
ResponderEliminarGracias
Ayyy me dio penita con Junsu pero aunque suene cruel y despiadado se lo merece por provocarlo, haber como le va con el castigo.
ResponderEliminarJunsu debió ser un poquito más despierto, como no se dio cuenta que traía loco a Yoochun?? Y Chunnie todo cruel aun escuchando las súplicas de Junsu no le importa para nada, es un animal en celo jejeje pero me gusta!!! Chuaje unnie
ResponderEliminar