My fav songs

jueves, 13 de abril de 2017

jueves, 2 de marzo de 2017

PORRISTA ATREVIDO 9





-         No llores Junsu… – dijo en tono tosco, al tiempo que exploraba los hermosos botoncitos del jovencito, los cuales comenzaban a tornarse duritos y voluptuosos, respondiendo embusteros a su cálido tacto.
-         No qui-quiero… - declaró el menor – así no… así no… snif snif…- la voz de Junsu se escuchaba quebrada y desolada.
-         Es lo que mereces mi amor… - explicó Yoochun mientras dejaba húmedos besos sobre el pene de su niño sin dejar de tocarlo ni por un instante.

********** ° **********
Y ahí estaba… la lujuria reflejada en la mirada del rubio.
El pelinegro atrajo a Junsu hacia su cuerpo, tomando su boca al instante. El menor permanecía sentado, cauteloso y vivaz en la entrega de sus labios.
Park puso sus manos sobre sus muslos abriendo más sus piernas, ubicándose suavemente entre ellas.
-          ¡Mhg!... – un riquísimo jadeo provino de Junsu al sentir las cálidas manos de Yoochun abriéndole a los lados.
-          Harás lo que yo diga Junsu… - declaró el mayor cortando por un segundo el achispado beso – ahora… deja que nuestras pollas se besen… permite que se amen mutuamente, baby… - aquellas palabras derritieron al pelirrubio, excitándole un poco más.
-          Sí…Chunnie… - sucumbió Junsu dejándose envolver por el seductor control que su novio ejercía en él.
Yoochun unió de nuevo sus labios en un beso lascivo y lento, donde sus lenguas danzaban grácilmente, tocándose la una a la otra con adoración.
Junsu se abrazaba a su hombre, sintiéndose caliente y excesivamente mojado.
Park deslizó sus grandes y fuertes manos sobre las ricas pompis de Junsu, apachurrándolas al empujarlas hacia el frente, donde sus miembros se toparon.
-          Aaaaaah… Chunnie… - jadeó el lindo muchacho al sentir la dureza de sus penes y carnosas bolas rozarse sutilmente.
-          Precioso, acércate más amor… mi verga quiere sentir completamente la tuya… - un empujoncito más, y Junsu experimentó la delicia de sentir la polla de Yoochun acariciando de lleno la suya por primera vez. Que ricura*…
-          Mmmmh… - los muslos del jovencito se aferraron al pelinegro, logrando un contacto más ceñido y placentero.
-          Ammmgh… Susu… - gimió Yoochun, besando el cuello de su pequeño, a la vez que se aventuraba a explorar su tentadora florecilla anal con sus inquietos dedos.
-          Chu-chunnie… oooooh… - Junsu se abrazó con fuerza a él, escandalizado por su acto – n-no… no hagas eso… t-tus dedos… no, no los metas… ahí no Chunnie, ahí no… - estaba tan avergonzado de sentir aquellos intrusos adentrarse en él, que de inmediato prohibió su avance reteniéndolos con la mano. Algo que importunó a Yoochun.
-          Suelta mi mano Junsu… - exigió Park con evidente y modulado enojo en la voz. No obstante, el rubio se mantuvo firme en su agarre negándose hacerlo.
Aquello encendió severamente la molestia de Yoochun.
-          ¡Pank! … - el pelinegro le plantó un sonoro y doloroso tortazo en una de sus redondas nalgas consiguiendo que le soltara, y con ello, asustarlo y hacerlo llorar nuevamente.
-          Me pegaste… snif snif… - señaló bajito el hermoso y ofendido Kim.
En realidad no había sido un auténtico golpe, pero sí una reprimenda.
-          Baby, baby, baby… - habló Yoochun sensual y casual, dando besitos por aquí y allá; sobre su linda boquita… en sus rojizas mejillas… en sus húmedos párpados… en su níveo cuello… sobre sus nacarados hombros… - soy tu hombre… tú y tu culito me pertenecen… así que, debes ser amable conmigo… ¿entiendes?...  – recalcó con seguridad dominante.
 Esta vez Junsu escuchaba atento a cada palabra, siendo cauteloso para no provocar la ira de su Chunnie.
-          Seré un novio bueno… snif…  - le prometió el rubio, escondiendo su sonrojada carita en la curvatura de su cuello, mientras volvía adentrar sus dedos mañosamente en su ano, impregnándolos con su húmeda excitación.
-          Aaaaaamh… mmmh… - el mayor sonrío feliz y jadeante por el regocijo que le brindaba su amado niño al dejarse tocar conforme a su capricho - así Susu, así mi amor… ábrete, ábrete… no me rechaces… mmmmh… - pronto tres dedos de Yoochun se habían agrupado en el apretado hoyito de su amado chico, donde los arremolinaba cadencioso y ansioso, ensanchándolo con gentileza.
-          Aaaah aaaah ouuuuh… - para Junsu aquel toque era delicioso, tan íntimo y morboso. Atendiendo aquel sonidito resbaladizo y pretencioso, filtrándose en sus oídos descaradamente, poniéndolo más y más duro.
-          Se siente bien, ¿verdad Susu?... – aquella pregunta fue como un latigazo de burla y perversión en lengua de Yoochun, arrastrándolo a la perdición con sus pecaminosas caricias.
-          S-sí…ooommmmh… sí Chunnie… aaaaaah… - era la respuesta esperada y obvia del jovencito; ¿cómo contradecir por propia voz cuando emitía provocativos gemidos, la erección bajo su vientre dolía gustosa y el abundante rocío de excitación en su culo se desparramaba sobre la mesa?... no… no había manera.
Yoochun – además de tener sus dedos atrapados en tan glorioso agujero - se meneaba restregando su hinchada verga contra la de Jusu. Ambas rígidas, gordas y chorreantes de pre-semen.
-          Mira nuestras pollas cariño… míralas Junsu… - ordenó el mayor, aprovechándose de su docilidad – … ¿te gusta lo que ves, precioso?... – Junsu asintió con la cabeza, causando que un par de sus mechones dorados enmarcaran su bello rostro – tócalas, baby… acarícialas… - el muchacho titubeó, pero Yoochun lo guío con su mano, alcanzando aquellas pollas sudadas y calientes.
-          Oh, Chu-nnie… - el jovencito se asombró por la tersura y dureza entre sus manos. QUE MARAVILLOSA SENSACIÓN*
-          ¡Uff!... mmmmh mi niño... – el mayor se mordió los labios, dichoso del placer que le provocaba el contacto de su verga con la mano de Junsu.
-          ¡Ngh!... mmmh… - Kim tuvo que usar las dos manos para abarcarles a lo largo y ancho, disfrutando y aprendiendo de su novio al tiempo que le dirigía.
Junsu ahora gozaba no sólo de tener los dedos de Yoochun enterrados en su apretadito hoyo, sino de, su otra mano en su febril falo. Sí que era afortunado… MUY AFORTUNADO*
La boquita de Junsu salivaba mientras frotaba ambas pollas de arriba abajo, observando a detalle sus tamaños. Peculiaridad que no pasó desaperciba por los astutos ojos ónix de Yoochun.
-          ¡Aaaah aaaah aaaah aaaah!… - gemía y masturbaba presurosamente el pelirrubio, indicando que estaba a punto de regar su leche. Sin embargo, eso no paso…
-          Ni si quiera lo pienses Junsu… - le susurró Yoochun al oído, apremiándolo a que les liberara inmediatamente de su grato toque.
El menor se sintió dolido, su “ratoncito” lo estaba “torturando”, “que terrible castigo”.
-          Yo… yo… - Junsu quería rogarle y lloriquearle para que lo dejara eyacular y así, aliviar a su miembro de tanta presión, pero estaba claro que él tenía otros planes.
-          Voy a sacar los dedos de tu rico culo, baby… - le avisó el pelinegro antes de succionar insinuante sus apetitosos labios, culminando con un afectuoso mordisco.
Junsu se percató de la lenta salida de aquellos dedos inmorales y ladinos, sintiendo cómo latía y se apretaba su entrada nuevamente.
Yoochun llevó sus lubricados dedos a su boca, chupando y saboreando la excitación del rubio en ellos.
El bello Kim se mantenía expectante y excitado a sus movimientos y gestos… eso había sido jodidamente sucio y delicioso*
-          Ommmmh… que sabroso Susu, tu hoyito es suculento… - los ojos de Yoochun sonreían mientras le miraba, lamiendo grácilmente uno a uno sus largos dedos, convencido de que antojaba a su precioso delfincito*.
El menor bajó la mirada prontamente hacía sus sexos... una increíble e involuntaria revelación para Yoochun.
Junsu soltó un suspiro hondo y anhelante… se le antojaba la humedad de Yoochun en su boca*
Cuando Park por fin limpió con su lengua toda la excitación de Junsu entre sus dedos, dirigió su pulgar hacía la cabeza de su propio pene, untándolo de su rocío sexual.
-          Saca tu lengüita, baby... – Junsu obediente y primoroso, dejó al descubierto su brillante lengua, donde Park embarró su pre-semen.
El jovencito lamió aquella humedad con timidez, como un gatito que explora curioso nuevos sabores.
El más alto adoró la sensación sobre su dedo, deseando que Junsu le chupara el palo.
-          Baby… - le llamó suavecito – recuéstate... – un besito y el chiquillo simplemente cedió a su orden.
-          Sí, Chunnie… -  emitió Junsu con vocecita tierna y sumisa, convirtiéndose ahora en la melodía favorita de su amante.
Ya recostado, Yoochun rodeó la mesa hasta su cabeza, admirando su perfecta desnudez, enfrentándolo a su enorme y goteante verga.
-          Dale un besito Susu… - el pelinegro le arrimó el erecto pene a la altura de sus labios, ansioso de sentirle.
-          Chunnie… eres un pervertido… - Junsu le miró con la incertidumbre reflejada en sus bellos ojitos, jamás hubiera imaginado que Yoochun le pediría algo así, es decir, ¿su enorme polla en su boquita?… eso no era de “buen gusto”… qué pensaría su appa Junho si se enterara que su pequeño Kim, hace esas cosas tan obscenas.
-          ¿Eso es lo que piensas de mí, Junsu?... entonces te demostraré lo pervertido que puedo ser, precioso… - Yoochun deslizó y empujó su polla entre sus labios, consiguiendo que éstos se abrieran para recibirlo, rellenando su pequeña boca al instante.
-          ¡¡MGJH!!... – Junsu sintió la gruesa invasión atravesarlo lentamente rumbo a su campanilla, gimiendo no sólo de sorpresa, sino de placer. La textura caliente y rígida de Park era exquisita. OH, DESCUBRIMIENTO*
El rubio afianzó sus labios a tremendo rollo de carne, sintiendo las inevitables ganas de chupársela arrebatadoramente pese a su inexperiencia.
-          Oooooh… mmmmmh… Junsu… - el mayor jadeó cuando los labios de su amor se cerraron en la base de su pene y sus dientes se acoplaban a su volumen amablemente.
La sorpresa no terminada ahí… el menor se asombró aún más, cuando Yoochun subió a la mesa, sin sacar ni medio centímetro de su polla contenida en su boca.
Un delirante 69* estaba por ejecutarse…
Conociendo la inocencia de su tierna pareja, Yoochun lo enfiló a una buena mamada, moviéndose armoniosamente, follando su boca.
Al inicio, la verga de Park salía y entraba despacito de boquita de Junsu - quien instintivamente se adaptó al ritmo que le jodía – después, las embestidas fueron más cadenciosas, provocando que hilillos de saliva y pre-semen se deslizaran fuera de la cavidad y descendieran por la garganta del rubio.
-          Saboréala… pruébala… chúpala… muérdela… haz lo que quieras con ella, precioso… - las palabras del mayor lo motivaban a la desinhibición absoluta - abre la boquita, baby… ábrela grande, cariño… trágala toda Junsu… toda… aaaaaaah - Junsu no podía engañarse más, la rudeza de su Chunnie le gustaba - eres tan sexy, Susu… voy a enseñarte todo lo que significa hacer el amor… TODO… - el chiquillo gimió enteramente dominado y cautivado.
La boca del pelinegro tomó el sexo de Junsu mimándolo como siempre había soñado, al tiempo que disfrutaba de las atenciones apenas aprendidas por él.
Park se comía la polla del precioso Kim, sin dejar de lado su rico hoyo, donde sus dedos se cobijaron nuevamente con su estrechez y calentura.
-           “Oh esto, es tan bueno”… - pensó Junsu perdido entre sensaciones, mientras seguía chupándosela a Yoochun y éste se la mamaba a él con adoración.
Con el pene de Park en su boca - cual dura estaca al acarminado corazón - Junsu descendía con su lengua desde el cabezón glande, atravesando todo el falo, topándose con los testículos y llegando más allá…
Yoochun se estremeció cuando la lengüita de su novio atravesó inesperadamente el perineo…
-          ¡¡OUGH, JUNSU!!... – gritó Yoochun por el atrevimiento de su amorcito. Junsu había osado lamer no sólo su palo y sus bolas, sino su virginal ano.
Junsu tanteaba a ojos cerrados aquella florecilla anal con gran placer, degustando su pequeñísima forma y atractiva textura.
-          Tu culito es adorable, Chunnie… - le alagó con desbordante pasión, sonando demasiado seductor proviniendo de su angelical delfincito*.
-          Jun-su… - susurró Park, totalmente sonrojado y tembloroso, dejándose hacer. Era la primera vez que alguien palpaba su virginidad… y ese alguien era Junsu. QUE IRONÍA*
Yoochun se sintió vulnerable y sensual como nunca antes. Bobamente avergonzado y deseado como una doncella inexperta que recién explora las mieles del fogoso amor.
Junsu le abrió más las nalgas para alcanzarle con mayor facilidad la intacta entrada, dando lengüetazos bastante húmedos y lentos, prolongando su excitación.
-          ¡Baby… NGH!... – Yoochun se estremeció cuando la lengua en punta de su chico, realizó su primera estocada en el centro de su rosado culo.
Junsu hurgaba suavemente queriendo penetrarle, deseando abusar de él y marcarlo como suyo. Unas ganas casi incontrolables se apoderaban de su cuerpo, empujando con más fuerza su larga lengua.
El pelinegro no podía creer lo increíblemente placentero que era tener a su novio de esa forma… su precioso uke libando su virginal hoyo…
-          Quiero penetrarte Chunnie… - dijo Junsu inconscientemente, con su característica vocecita dulce y genuina.
-          Susu… - esa frase resonó fascinante y tentadora para Yoochun. Imaginando fugazmente a Junsu haciéndolo suyo, con su bella carita inocente… tomándolo de la cintura… totalmente doblegado por la lujuria… embistiéndolo sin descanso… encaminándolo a incontables orgasmos... obligándolo a suplicar por más.
De pronto, Yoochun sintió el brusco pulgar de Junsu presionarle la entrada con el afán de meterlo..
-          ¡NGH!… Junsu… - un quejido salió de su boca. Junsu lo había lastimado.
Y aunque no había logrado si quiera introducirle ni un poco aquel dedo, el jovencito se sobresaltó y se llenó de culpa al darse cuenta de lo que había hecho, compensándolo al acto por su falta.
-          Lo siento, mi amor… - Junsu acarició tiernamente con su lengua el casto agujero, le beso las nalgas, los testículos y el pene, dando una sabrosa y última chupada al glande.


Park estaba complacido con el pelirrubio por “su disculpa”.

Continuará...

LOLITA DICE:
Hola hola!!!...
Compartiendo con ustedes una actualización más XD!!!...

Espero que les guste*
Dejen su comentario, please...

Saluditos desde México*

GRACIAS A TODAS LAS PERSONITAS QUE ME HAN ESTADO LEYENDO*

LES MANDO MUCHOS BESITOS, BESOTES, BESOTOTOTES*


domingo, 19 de febrero de 2017

PORRISTA ATREVIDO 8




"Con esas declaraciones, Park le recordó a Junsu, que había sido suyo en innumerables ocasiones.

Y es que, Junsu y Yoochun fueron los primeros en intimar antes de que el


 resto de sus amigos se hicieran novios. Puesto a que su amor era tan fogoso e 

impetuoso, no tardaron en entregarse a sus deseos carnales. Memorable

 eventualidad que hasta la fecha mantenían en secreto".



********** ° **********
El menor respiraba con dificultad, atento a cada movimiento y reacción de su novio, púes jamás - en el tiempo que llevaban de relación - le había visto tan enojado, y mucho menos le había hablado así de “sucio”. Su relación siempre había sido “vainilla”, de esas relaciones donde hacer el amor sólo implicaba palabras dulces, besitos decentes, caricias gentiles y posiciones apropiadas, pero ese día… todo cambiaría…
De repente, el pelinegro lo observó detenidamente, totalmente convencido de su siguiente paso.
Park se asió de la braga de Junsu, colando sus dedos en los bordes que se ajustaban a su pequeña cintura, deslizándola suavemente, retirándola de su cuerpo lentamente. Sus ojos seguían a detalle la hermosa y tersa piel que iba dejando detrás, revelando poco a poco la desnudez de su intimidad.
-         Perfecta… - declaró el pelinegro, espiando entre sus carnosas nalgas la preciosa entrada de Junsu – una diminuta y rosada flor - la cual parecía impenetrable a la vista, pero endemoniadamente tentadora y tragona.
-         ¡Mgh!... Chunnie… – gimió Junsu al sentir algo resbaloso y caliente hacer contacto con su ceñido culito.
Yoochun había separado sus nalgas teniendo acceso a su lindo hoyo, degustándolo pacientemente con la lengua, disfrutando de la sutil textura rugosa y sensible que le regalaba dicha cavidad. El pelinegro lo embestía con la puntita de la lengua… por momentos suave, en ocasiones brusco y continuo.
-         ¡Mmmmh-aaaaaah!… - Junsu gimió en alto, estremeciéndose por la sorpresiva e irresistible sensación.
Park, por su parte - sumergido en su morbo cautivador - prosiguió a ojos cerrados disfrutando de su labor, lamiendo y picoteando con glotonería. Cuando notó que gotitas de excitación chorreaban por el culito de Junsu, éste frenó sus acciones.
-         Tu cuerpo ha comenzado a lubricarse para recibirme, baby… - anunció totalmente excitado, acariciando el rosado anillo con su dedo medio, haciéndolo sollozar. Dos besitos fueron plantados en cada nalga, antes de librarle por completo de la braga.
-         N-no… no, Yoochun… - señaló el pequeño rubio con voz insegura. Empero, a su novio poco le importó su negación.
En cuanto el mayor se deshizo de su camisa y sus pantalones, Junsu contrajo las piernas, cerrándolas al instante.
-         Es demasiado tarde para arrepentirme… - ejerciendo un poco de presión sobre las rodillas y con el esfuerzo necesario, las piernas de Susu se abrieron nuevamente para Yoochun, mostrando la belleza y el erotismo de su hinchado pene, el cual rosaba seductoramente su ombligo.
-         ¿Chunnie?… - Junsu no podía creer que su novio aún siguiera ignorando sus suplicas; ¿acaso había perdido la razón por sus celos?...
-         Fuck, baby… - mencionó Park atrapado por aquella imagen enteramente abrasadora, provocando que su miembro hormigueara y se endureciera ansioso.
Yoochun recorrió con la mirada cada línea, borde, textura y forma que se encontraba frente a sus ojos -excitándose más y más - pero percatándose sorpresivamente de su amado, quien había cubierto sus ojitos con las manos.
Un triste quejido provino de Junsu.
-         ¿Junsu?... – le llamó con cautela, pero éste no emitió palabra alguna. Sin embargo, Park supo que su amado niño lloraba - ¿acaso estaba siendo demasiado cruel?... ¿en verdad lo estaba forzando?… - fueron las preguntas que viajaron a su cabeza. Más pronto recordó que el pelirrubio le había ofendido al exhibir de la manera más descarada su majestuoso cuerpo, cuerpo que sólo le pertenecía a él y sólo a él. Así que, dejando el remordimiento de lado, decidió continuar con su “castigo”.
El precioso jovencito yacía inmóvil a manos de Yoochun, con las piernas abiertas ante él, totalmente al descubierto. Eso le parecía demasiado vergonzoso, pero su miedo fue en aumento cuando sintió que las manos de su novio desnudaban sus pezones, liberándolos del ajustado y pequeñísimo top que los cubría.
-         Tan diminutos y hermosos… - susurró el mayor, totalmente embelesado.
-         Snif snif… - las piernas de Junsu tiritaron, al tiempo que sus lágrimas se derramaban profusas y sus sollozos eran más audibles.
Yoochun no quería doblegarse - por lo menos no ahora - quería averiguar hasta donde podía llegar y él deseaba llegar hasta al final, y mucho más allá…
-         No llores Junsu… – dijo en tono tosco, al tiempo que exploraba los hermosos botoncitos del jovencito, los cuales comenzaban a tornarse duritos y voluptuosos, respondiendo embusteros a su cálido tacto.
-         No qui-quiero… - declaró el menor – así no… así no… snif snif…- la voz de Junsu se escuchaba quebrada y desolada.
-         Es lo que mereces mi amor… - explicó Yoochun mientras dejaba húmedos besos sobre el pene de su niño sin dejar de tocarlo ni por un instante.
El pelirrubio respiraba hondamente, intentando controlar a su traicionero y caliente cuerpo, al igual que a sus confusas emociones. La manera en que su novio le acariciaba animaba en él, sensaciones y deseos completamente desconocidos e intensos, pero muy agradables.
 Simplemente no estaba acostumbrado a un Yoochun salvaje y dominante, ni mucho menos a su vulgar, pero sugerente vocabulario.
El pelinegro, por su parte, no sospechaba nada en relación al reciente disfrute de Junsu, por lo tanto, siguió con su papel de “castigador”.
Yoochun devoró sin piedad el miembro de su chico, quien gritó y se retorció estrepitosamente al sentirlo.
-         ¡¡AAAAAH… YOOCHUN!! – era la primera vez que Junsu experimentaba algo así, tan enloquecedoramente placentero, tan nuevo.
Park sonrío satisfecho con la reacción provocada, ese día, era el día. Sí, el día en el que Junsu conocería el amor y el sexo desde otra perspectiva.
Las mamadas de Yoochun resultaban devastadoramente amenazantes para el libido de Junsu, no podía dejar de jadear, de vibrar descontroladamente. No sólo era el hecho de que pellizcara sus pezones con rudeza, sino el fascinante modo en el que el pelinegro degustaba todo su falo succionando vivamente.
-         ¡Agh… agh… agh!... – la boquita del tierno rubio se abría y cerraba como pececito fuera del agua, sintiendo que moriría en cualquier momento - víctima del placer - gracias a la despiadada y experta boca de su sexy e impúdico amante - ¡¡AAAAAAAAAJGH!!… - sin previo aviso, Junsu se corrió en la boca de Yoochun, llenándolo por completo.
El mayor bebió la embriagante semilla, y sin más, continuó lamiendo el delicioso pene cual, si fuera el más sabroso helado, deleitándose al escuchar su agitada respiración.
-         Que rico Susu… sabes tan bien… mmmmh… - Junsu no podía evitar mirar a Yoochun entre sus piernas mientras le chupaba y le sostenía firmemente, al tiempo que mordisqueaba y jalaba despacito sus lampiñas bolas.
-         Ummmh… Chunnie… - el pelinegro observó el bello rostro de su chico, quien lucía verdaderamente excitado. De pronto, percibió gran humedad sobre la mesa, humedad que provenía babeante de su apretadita y empapada cavidad anal.
-         Susu… mi amor… - un pinchazo desmedido de fogosidad surgió y se extendió por toda la verga de Yoochun, encantado de lo que había visto.
Junsu nunca se había mojado tanto, ni se había excitado a tal grado. Esto estimuló a Yoochun, convenciéndose que ese día sería otro suceso memorable en sus vidas.
-         Florecerás ante mí de acuerdo al despertar de tus pasiones y jamás lo olvidarás… jamás Junsu… - las palabras de Yoochun fueron como un poético conjuro que revoloteó afable y ardiente por todo su cuerpo.
-         Yoo-chun… - musitó el hermoso jovencito, asombrado y seducido por su amante.

Continuará...

Lolita dice:

Hola hola!...aquí estoy con una nueva actualización.
La parte que le corresponde al YooSu en ésta historia, está algo amplia, por eso decidí publicar otra parte y no dejarlos esperar más. Yo sé que se mueren por saber tooodaaaasssss las cositas sucias que Chunnie le hará a Junsu, pero... sean pacientes*
Les comento que ya estoy por finalizar mi carrera, así que estoy preparando mi tesis... razón por la cual me he retrasado en actualizar, pero descuiden... daré lo mejor de mí para publicar lo más pronto posible.
Por lo pronto, les mando miles y millones y billones de besos.

Saluditos*