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Yunho hurgaba impaciente y morboso, deseoso de irrumpir veloz y cadencioso...
-
Cariño, ábrete para mí… - demandaba el moreno, con desafiante apetito
carnal - vamos mi amor, deja que tu rico hoyito reciba mi polla… - Yunho abría
las nalgas de Junsu, ayudándole con la labor, empujando su gruesa verga en su
ceñido agujero. Desde luego la grandeza de su miembro no se comparaba con el
insípido tamaño del simpático vibrador que en un comienzo notó entre las
piernas de su pequeño minino, quien seguramente, ni si quiera habría podido adentrarlo
un poquito para poder ensancharse.
-
Yunnie… Yunnie… - sollozaba Junsu alterado, necesitaba sentirlo de una
vez por todas, que lo llenara por completo para consumar sus ganas, pero su
cuerpo aún lo rechazaba.
El mayor no dejaba de empujar su glande y no
se rendiría hasta hacerlo entrar. Era ahora o nunca.
-
Gatito, voy a meterla… aguanta amor… - Yunho entendía perfectamente que dolería
su intromisión en aquel secreto lugar, que pronto lo aprisionaría y lo
exprimiría hasta agotar parte de su esencia.
-
¡¡AAAJGH!! – gimió Junsu en inminente agonía, pero ésta sólo sería
pasajera y valdría la pena, ya que luego vendría la gloriosa recompensa.
-
Relaja tu culito cariño… relájalo… – Yunho no dejaba de colmar a
Junsu con sus apasionadas palabras y caricias.
-
Miaw… miaw… Yu-Yunho… - la cavidad del precioso felino no podía
resistirse más a la enorme hombría de su amante.
Junsu dejaba al descubierto cada gesto y quejidito, maravillando al
moreno, incitándolo a seguir adelante, enterrándose basto y duro.
-
Eso es, así dulzura… recibe a tu hombre… mmmmmh… aaaaaaaaah… - y
finalmente el cuerpo del lindo neko, permitió el lento y delicioso ingreso del
babeante pene de Yunho.
-
¡¡Oooh… Yunho!!... – el pelirrojo sentía la fuerte e incómoda presión en
su ajustada entrada. Sin embargo, resistía por el gusto de bridarle el más
puro placer a su macho.
-
Oooooooh, gatito… que rico… aaaah aaaah… – Jung apenas si podía respirar
por la constricción que el delicioso culito de su precioso Susu ejercía,
atrapando su polla con sus estrechas paredes.
-
¡¡AAAAAh!!… apretado, apretadito… mmmmmh bebé… ¡Junsu!… - gemía Yunho alucinante
de placer, mientras que el cuerpo de Junsu reaccionaba prontamente, aún sin ser
del todo invadido por su impresionante miembro.
-
¡¡Aaaaaaaaah Yunnie!! – Junsu eyaculó en cuanto la punta del miembro de
Yunho irrumpió insistente, atorándose
prácticamente en su rosado agujero.
-
Mmmmh mi vida… exquisito… oooooh… - sin más y aprovechando la
oportunidad, embistió al menor en un nuevo movimiento, ocupándolo bruscamente y
haciéndolo gritar con verdadero desconsuelo.
-
¡¡AAAAAAAAAH!!... – Yunho llegó al tope cuando sus testículos chocaron
contra las nalgas del minino, quien clavó sus austeras garras en sus antebrazos
para soportar tal injerencia.
El moreno lo abrazó consolándolo, dejando que
su carita se apoyara en el hueco de su cuello y respirara su perfume, mientras
que él toleraba las insoportables ganas de hacerlo trizas en la cama.
Cuando el latir del pene de Jung retumbó intenso
en su cavidad, Junsu se dio cuenta que lo disfrutaba como el más fiel masoquista.
Gotitas de sudor nacían y se perdían en
aquellos cuerpos musculosos y hermosos, unidos por el amor y la vehemencia.
-
Fóllame ya Yunnie… fóllame duro… sin descanso, hazme gritar tu nombre en
una entrega sin fin, amor… - el jovencito atrajo a Yunho tomándolo por la nuca,
mordisqueándole, besándole, adueñándose genuinamente de sus labios.
Las primeras estocadas no se hicieron esperar, ambos sabían lo que
querían y lo querían ahora.
Al comienzo Yunho fue despacio, pero conforme se clavaba con mayor
habilidad, aumentó su vigor y los gritos de gozo aniquilaron el silencio
despiadadamente.
-
¡¡AAAAAAAAAAH AAAAAAAAAAAAH, JUNSU!!... – Yunho era implacable cuando se
trataba de embestir. No daría tregua a cuerpo tan atractivo y primoroso, el
cual le brindaba todo lo que no conoció y no conocería en otro más.
-
¡¡MIAW MIAW MIAW… MÁS MÁS… OOOOOH MMMMMH YUNHO!!... – el más alto colocó
las piernas de Junsu sobre sus hombros en un rápido movimiento, volviéndole
loco al notarse tan expuesto y el blanco de la más salvaje pasión.
-
¡¡AGH AGH AGH… SHIT!!... así bebé, así… AAAAH, recíbeme todo, TODO… -
los movimientos de Yunho eran frenéticos, certeros, placenteros, perfectos.
-
¡¡NO PARES YUNNIE, NO PARES… AAAAAH MGH MG!!… - Junsu sollozaba sonoramente
exigiendo y adorando la manera tan feroz con la que Yunho le tomaba. Obviamente,
detenerse no estaba contemplado en los planes de su sexy moreno, que no dejaba
de dar ricas y hondas estocadas, estirando su magnífico e insaciable culo - ¡¡AAAH
AAAH AAAAH… ENORME… SIEMPRE TAN ENORME!!... – y es que la polla de Yunho era un
monumento de carne caliente y acerada, digna de un hombre de su figura, viveza,
nivel y categoría. No había forma de ignorar tales dotes mortales.
Junsu expulsó una vez más su semilla bañando el abdomen del más alto,
salpicando su masculina barbilla, de donde lamió golosamente compartiendo su
sabor con él.
Yunho enfundó la boca ajena con la suya, catando esa deliciosa ambrosía del
que se había hecho adicto hace años atrás, cuando Junsu le entregó su
virginidad. Un recuerdo fugaz de aquel memorable evento resplandeció en su
mente, fortaleciendo su veneración y amor por él.
-
Te amo… te amo Junsu… te amo, mi gatuno amor… - le profesaba al tiempo
que arremetía con su jugosa polla, pero ahora lento… muy profundo.
Junsu sonreía desbordante de placer y felicidad aferrándose a su amado
Yunnie, abarcando su musculosa espalda lo más que podía, recorriéndolo con los
más tiernos y necesitados besos, demostrándole que le correspondía enteramente.
-
Yunnie… te amo… te amo, te amo… - declaró mirando sus ojos brujos y castaños,
esos ojos deslumbrantes, fieros y encantadores que se adueñaron de su alma y de
su corazón una navidad, cuando Changmin tuvo el atino de presentarlos.
Sin perder minutos de valioso tiempo, Junsu y Yunho se apuraron a
consumirse en las llamas de su desbordante pasión.
-
Ahora bebé… - dijo Jung laboriosamente – ahora… puedes montarme… - una brillante
sonrisa se dibujó en los labios del hermoso neko, quien no tardó en tomar lugar
sobre el cuerpo del moreno, atrapando su polla entre sus nalgas, frotándola
cotra ellas antes de ser tragada nuevamente por su goloso agujero.
-
¿Creí que habías dicho que ibas a violarme, Yunnie? – comentó con coqueteo,
embelesando al mayor con uno de sus tiernos pucheritos al tiempo que se
adueñaba nuevamente de sus riquísimos pezones.
-
Mmmmh… Junsu… - gimió deleitándose con cada toque – voy hacerlo después
de que cabalgues sobre mi dura polla, amor… - le dio un piquito en sus rojizos
labios a la vez que sobaba con sus enormes manos sus carnosas nalgas - ¿no es
eso lo que tanto ansiabas, Susu?... – y era cierto, eso era lo que deseaba
Junsu en ese momento… apalancarse sobre su falo hasta secarlo.
-
Yunnie… - pronunció el gatito en un susurro delicado y etéreo,
comenzando con la nueva faena.
Impulsándose del pecho de Yunho, Junsu levantó
sus nalgas permitiendo que su polla quedara en vertical para luego devorarla
con su maravilloso culo, que ya estaba listo para recibirlo y succionarlo.
-
¡¡OOOOOOOH!! – Yunho gritó y se estremeció deliciosamente cuando Junsu lo
tragó entero al dejarse caer sobre su miembro.
-
¡¡MIAWWWW!! – obviamente, el grito del pelirrojo tampoco tardó en
escucharse, sintiendo que Jung llegaba más hondo en él. Sus orejitas se encogieron
gustosas, al igual, su colita respondió enroscándose en unos de los muslos de
su amor.
Junsu comenzó a galopar gozosamente, subiendo
y bajando a lo largo y ancho del pene del mayor. Mientras tanto Yunho lo tomaba
de su pequeña cintura marcando el ritmo perfecto, chupando y mordiendo sus
rosaditos montecitos.
-
¡¡AAAH AAAH AAAAH… MÁS YUNNIE MÁS!!… - suplicaba Junsu.
Yunho lo estrechó más a su cuerpo, atrapando su
erección entre sus vientres.
-
Así chiquito… así… folla la polla de tu Yunnie… mmmmh… así… aaaaaah que
rico, bebé…- el moreno se agarró de las nalgas de Junsu apretándolas
bruscamente, enterrando sus dedos, impulsando con mayor fuerza su bien formado cuerpo
de arriba abajo.
De pronto, cuando los pezones del pelirrojo se
hallaron sin el cobijo de la boca de Jung, éste se abrazó a él besándolo a su
antojo, totalmente entregado, disfrutando de todo lo que en su acto de amor y
pasión, él le brindaba incondicionalmente.
-
¡¡OH GATITO… GATITO… AAAAAAH MMMMMH!!… - Yunho adoraba la manera en que
su lindo felino le hacía gemir y no le importaba que los vecinos pudieran
escucharlos.
A decir verdad, estaba completamente seguro de que todos
envidiaban la hermosa pareja que formaban.
Continuará...
Lolita dice:
Hola hola!!...
Aquí les traigo una actualización breve, pero muy ardiente... espero que les guste*
Por cierto, miles y millones de gracias a las personitas que me leen y son fieles a este pequeño espacio.

