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martes, 11 de agosto de 2015

PORRISTA ATREVIDO 6




Por fortuna para Yunho, Jae era tan fogoso y amoroso como él. El amante perfecto. 

********** ° **********
- ¿Así Boo, te gusta así mi amor?... - preguntó Jung con la voz tenuemente agitada y ronca, a la vez que sus manos se ocupaban de acariciar el pene y las tetillas de su amado.
- S-sí Yunnie... sí, así... mmmh...  - respondía Jaejoong sin rastro de vergüenza, incitando al moreno a seguir hasta el final.
El castaño no tenía cabeza para nada más en ese momento, era inevitable negarse a todo lo que Jung le hacía sentir, todo ese deseo y esa pasión incontrolable que emanaba de cada caricia y de su amor.
- Mmmh... cariño... estás muy húmedo aquí abajo... - señaló Yunho al hacer a un lado el cordón de la tanga entre sus nalgas, rozando con uno de sus dedos la rugosa cavidad que mariposeaba de excitación. El acalorado humor de Jung lo llevó a libertar los lampiños y nacarados testículos de su Boo, conjuntamente con su pálido y exquisito falo, tomándolos con mano firme al acto.
- Aaaaah…mmmh… y tú, estás como roca Yunnie… - comentó sonrojado al percibir que Yunho frotaba su enorme polla contra él, sintiéndola larga y resbalosa por el pre-semen.
- Es por ti mi niño... así me pones cuando me provocas con tu cuerpo - el mayor acarició con más ímpetu el cuerpo de su chico, tocando y jalando rítmicamente con las yemas de los dedos el glande y el prepucio del castaño, provocándole placenteros escalofríos que invadían su cuerpo de lado a lado, al tiempo que pellizcaba sus testículos y mordisqueaba su níveo cuello.
- ¡Ah!... Yunnie... mmmh... ooooh… - Jaejoong se meneaba deliciosamente pegándose más y más al cuerpo del moreno, restregando sus nalgas en sus bolas y apachurrando con las mismas su polla para deleitarlo antes de que se aventurara a hundirse en su hermoso agujero.
Yunho, no quería dejar de ver a Jae moverse de ese modo, ni mucho menos deseaba dejar de sentirlo, pero creyó firmemente que ahora que ambos estaban poseídos por la pasión, debía aprovechar para enseñarle algo nuevo a su Boo.
Nuevamente, Jung detuvo sus manos para levantarse y acomodar a Jae sobre el más pequeño de los sofás.
Jaejoong no hacía preguntas, sólo se limitaba a dejarse llevar y sentir. Después de todo, él sólo era el más bello aprendiz y su amado Yunnie, su maestro.
Yuhno acariciaba y dejaba pequeños besos a lo largo de las piernas de Jae, mientras con sus cálidas manos se deshacía de aquella tanguita bañada de excitación. Una vez en su poder, el mayor empuñó la prenda y aspiró su seductor aroma - su esencia lo engatusaba - apremiando el momento para separar sus delicadas extremidades y mantenerlas totalmente abiertas para su goce.

Cuando el castaño estaba en la posición que Yunho deseaba, se sintió demasiado expuesto para su gusto, púes lo tenía con la espalda recostada en el asiento, el top muy por encima de sus pezones y las piernas descaradamente abiertas de par en par.
Una magnífica vista para Yunho se vislumbraba debajo de esa insipiente faldita - el pene y los testículos de Jae apuntando hacia el ombligo, y su perfecto y húmedo agujero palpitando por la fogosidad chorreante de su esencia.
- ¿Yunnie?... - musitó el castaño con inseguridad al verse en ese ángulo; “¿acaso me va a embestir con un bate de base ball?”... pensó tontamente Jaejoong.
- No temas Honey, te va a gustar... - le aseguró el moreno con una tierna sonrisa, para luego posar sus labios sobre los de su niño, rosando a la vez su fruncido y escurridizo ano, que pronto estaría listo para recibirlo.
- ¿Duele cariño, duele aquí? - le interrogó Jung cuando una de sus manos tomó su miembro duro y completamente erecto, masajeándolo lentamente.
- S-sí Yunnie, duele... – respondió con su linda y excitada carita de porcelana, deseándolo y  enamorándolo más.
Yunho descendió sobre la entre pierna de su dulce Boo, metiéndola en su boca, llegando suavemente hasta la base.
- ¡¡AAAAAAAAH!!...  ¡¡YUNHO!!... - gritó el menor por aquella sofocante y placentera sensación.
Jaejoong no se lo esperaba. Su novio ahora lamía golosamente su adolorido pene al tiempo que estrujaba maliciosamente sus testículos.
- Mírame Honey, mira cómo lo hago... – le rogó Yunho, sacando por un momento el rico palo forrado de cálida y maciza carne.
El castaño se estremecía como nunca antes por las atenciones que la boca y lengua del mayor le brindaban. Era la primera vez que su Yunnie le practicaba sexo oral y la verdad, era fascinante, enloquecedor, LO MEJOR.
- ¡AAAAAH AAAAH... Yunnie... Yunnie!... - gemía Jaejoong sin parar recibiendo las sabrosas mamadas de su novio, arañando los costados del sillón.
Para el moreno, perderse entre las piernas y el sabor de su novio, era algo que lo tenía intoxicado, maravillado. Había esperado tanto por ese momento.
Jae se aferró con desesperación a la cabeza de su novio, empuñando su sedoso cabello, mientras sus gemidos no paraban de escucharse por toda la casa. Verlo entre sus piernas era una imagen hipnotizante, sublime. Deseaba que permaneciera así para siempre.
Los dedos de Jung se introducían a uno a uno en el rosado anillo de su escandaloso novio, provocando que la humedad de ésta goteara a través de ellos.
- Oh, estás empapado, mi amor... - dijo Yunho después de apartarse del resbaloso pene de su Boo, quien parecía desvanecerse en cualquier momento. Algunos mechones se pegaban a su frente por el sudor, haciendo que se viera aún más adorable y deseable de lo que era.
- Oh Yunho… cielos… - respiraba agitadamente intentando ser breve al hablar – voy… a… desmayarme… – señaló, sujetándose de los bordes del sillón.
- Aún no Boo, falta lo mejor – el moreno rió engreído al ver así a su novio, quien sólo se limitó a cerrar los ojos y a sostenerse con más fuerza, esperando a que Yunho lo penetrara y se decidiera a darle profundas estocadas.
El moreno se alejó del castaño, con el fin de despojarse de sus molestas prendas, dejando al descubierto su maravilloso y marcado cuerpo.
Jae sólo pudo lamerse los labios y sentir que nuevos espasmos lo invadían.
Yunho era como un dios griego, de eso no había duda.
Jung se inclinó para desvestir a Jae y poseer su boca, pasando sus cálidas manos por sus piernas en dirección al norte, acariciando su pecho donde pellizcó sus rosadas tetillas, que al instante se tornaron aún más prominentes.
La lengua del mayor exploraba y danzaba con su igual, al tiempo que ahogaba unos cuantos gemidos, por el contacto de aquellos pezones y sus dedos.
- Ahora… “la anguila va a entrar a la cuevita”, Boo - le avisó el moreno con voz dulce y excitada, perfilando su voluptuosa polla en el agujero de su niño, empujando suavemente. Abriéndolo, expandiéndolo, llenándolo.
- ¡¡Ngh!!... Yunnie... – sollozó Jae al sentir la punta de Yunho dilatándolo.
No era la primera vez que la pareja intimaba, pero penetrarlo seguía siendo doloroso, púes Yunho era bastante ancho y largo, y la entrada de Jaejoong, aún muy virginal para su gran tamaño.
-          Lo sé… relájate bebé... - el moreno besaba su cuello y masturbaba el sexo de su novio, quien amaba como lo mimaba cada vez que sus cuerpos iban a unirse para hacer el amor.
Yunho aprovechó el momento para empujar más y llenarlo poco a poco con su carnosa y caliente polla.
- ¡AAAAH!... ¡Yunho!... - gritó Jaejoog sintiendo como el mayor lo invadía lentamente estirándolo. La sensación era riquísima, una mezcla de dolor y placer.
- ¡AAAAAH!... mi amor, mi amor... mmmmh… - gimió Yunho con voz ronca, turbado por esa riquísima sensación, donde el húmedo hoyo de su niño succionaba su grueso miembro.
Jaejoong tomaba grandes bocanadas de aire para calmar la presión que le producía Yunho al expandirlo.
- Oh, Honey... – dijo el moreno ganando su atención para tranquilizarlo - te amo mi vida, te amo... no hay chico más hermoso y perfecto que tú, Boo… - expresó Yunho, haciendo sonreír de ternura y amor a Jaejoong, acariciando sus delicados y paraditos pezones, que se perdían entre sus toscos y varoniles dedos.
- Yo también te amo Yunnie-Bear... - y al tiempo que ambos se declaraban su amor, Jae movió sus caderas - aaaah… Yunnie… tu polla se siente tan bien dentro de mí… - declaró, indicándole que moría por sentir sus hondas embestidas.
Yunho comenzó a embestir suavemente, sintiendo como la estrecha entrada de su amado Boo cedía y se adaptaba con más facilidad a sus movimientos.
- ¡Aaaaaaah… aaaaaaah... Yunnie... aaaaaah!... - gemía Jae sin parar con cada estocada. Yunho tocaba ese insaciable punto que lo volvía loco y lo colmaba de la más pura lujuria.
- ¡Mmmmmmh… aaaaaaah aaaaaaah!... ¿te gusta Boo, te gusta?... ¿tu Yunnie lo hace bien?... – Yunho se recostaba sobre él, sin dejar de comer esos labios hinchados y rojos, ni de estimular sus hermosas tetitas, disfrutando a su vez del estremecedor choque entre sus bolas y las nalgas de Jae, que se abrían más con cada empuje, al igual que su hoyo lo tragaba con mayor gusto.
- L-lo... ¡AH!... lo haces per-perfecto... ¡MH¡... ¡oh, mi a-mor!... siento tu polla tan… tan adentro de mi culito… ¡aaajh aaaaajh aaaaajh!…  - dijo Jaejoong prácticamente sin aliento, percibiendo intensamente como su propio pene era acariciado por sus vientres, comprimiéndolo y aumentando ese rico cosquilleo que ya lo había saturado desde que Yunho había volcado la primer caricia en él.
El pequeño sillón crujía por los empujes que Yunho vertía en ese cuerpo escultural y hermoso que sólo le pertenecía a él.
- Bésame Yunnie, no dejes de besarme... ¡aaaaaah aaaaah!- imploró el menor a su novio, quien de inmediato sucumbió a su deseo.
Ambos unieron sus labios nuevamente, entregándose a un beso candente y hambriento, donde una lucha de lenguas no daba tregua.
- Delicioso Honey... ¡mmmmh!… todo tú eres delicioso... ¡aaaaah aaaaah! - habló Yunho entre los pequeños huecos que se permitían de vez en cuando para tomar aire y no romper del todo su beso.
- Oh, Yunnie, más... quiero más... más duro… más profundo… - exigía Jaejoong delirante de placer.
- Sí Boo, sí... más, más... más mi amor… - y era así de simple, Yunho complacía a su amor, porque era lo único que él deseaba. Complacerlo en todo.
- ¡¡¡AAAH AAAH AAAH AAAH AAAH!!! ... - gemían ambos chicos fuera de control, olvidándose completamente del mundo, disfrutando de cada sensación, de ese maravilloso y joven amor.
Ambos amantes estallaron en un orgasmo tremendo, mojándose el uno al otro. Yunho corriéndose con fuerza dentro de Jae, mientras que él lo había hecho sobre sus vientres.
El castaño mantenía a su amor atrapado entre sus piernas, apresando su falo con su rosado agujero, exprimiéndolo, saciándose de las últimas sensaciones que el orgasmo  y el calor de sus cuerpos les regalaban después de culminar su acto de amor.
Luego de recuperarse de tan gloriosa experiencia, Yunho abandonó el cuerpo de su lindo Boo, quien lucía divinamente cansado y satisfecho. Una lindura desnuda, después de hacer el amor. El moreno lo levantó cuidadosamente en vilo, llevándolo al cuarto de baño, donde preparó la tina con agua caliente para ambos.
Yunho repartía besitos por aquí y por allá, mientras lavaba el cuerpo de su amor, quien se encontraba apoyado sobre su húmedo pecho disfrutando de sus mimos. Para Jae no había chico más dulce, guapo y fuerte que su Yunnie-Bear, sólo él podía cuidarlo y amarlo así, sólo él.
Cuando la pareja terminó su reconfortante baño, Yunho llevó a Jaejoong a la recámara, donde lo secó y vistió con mucha ternura.
-          Yunnie... gracias por prestarme tu ropa - el castaño agradeció sonriente y totalmente feliz por llevar aquella camisa azul del pijama del moreno, que aunque le quedaba grande, lo hacía lucir encantador y muy, muy follable. Yunho, por otro lado, había optado por usar el pantalón, dejando a la vista su marcado pecho, seguido por su abdomen.
-          Te ves mejor desnudo… Boo – dijo el mayor con tono insinuante y mirada ardiente, mirando con adoración las largas piernas de su pequeño novio, la cuales lucían sedosas y matizadas, al igual que sus ricas nalguitas, púes estaban ligeramente al descubierto porque la camisa de Jung no lograba taparlas.
-          Ya Yunnie… no me veas así… - se quejó Jaejoong tímidamente, ruborizándose y tratando de ocultar su lindo culito, jalando el borde de la camisa – ¿acaso no ha sido suficiente? – le cuestionó lindamente.
-          Honey… para mí… el dulce néctar de tus labios, la luz de tu mirada, el ansioso toque de tus manos y el embriagante perfume de tu cuerpo… NUNCA SERÁ SUFICIENTE… - Yunho se acercó a Jaejoong, cual astuto depredador, sin perder de vista a su preciosa presa  antes de atacar – JAMÁS PODRÉ SACIARME DE TI BOO¿PODRÁS HACERLO TÚ?... – y sin más, uno a uno, botón tras botón, la piel del castaño comenzó a despertar, entregándose a  las ardientes ganas que afloraban con premura. Todas y cada una... esclavas de Jung.
-          Oh, Yunnie… - aquellas breves palabras fueron un susurro en labios de Jaejoong, totalmente rendido ante su hombre.

- NO... NO PODRÍAS... JAEJOONG...  - aseguró el atractivo moreno, con una cautivadora sonrisa, recostando a su amado sobre la cama, proclamando un instante nuevo para amar.

Yunho era la tentación que él jamás podría rechazar…

Lolita dice:
Hello!!
Bien, púes he aquí la continuación del YunJae, como siempre, espero de todo corazón que les guste y que me dejen su comentario. He notado que varias personitas me leen, pero no dejan su opinión (eso me pone muy triste). así que los invito de la manera más atenta a que lo hagan (no se aceptan comentarios ofensivos; RESPETO ANTE TODO).

Saluditos  y besitos desde México...

sábado, 8 de agosto de 2015

PORRISTA ATREVIDO 5



DEPARTAMENTO DE YUNHO:
Yunho se encontraba en la sala de su departamento sentado frente a su amado Jae, quien le miraba totalmente aturdido. La verdad es que el castaño no comprendía porqué su novio, al igual que Min y Yoochun, se habían enojado tanto sólo por el hecho de verse endemoniadamente deseables ante los ojos de toda la universidad y que todos quisieran admirarlos por sus cuerpos enfundados en su espectacular uniforme.
- Ay ya, Yunnie, basta... di algo... - dijo Jae con cansancio, púes Yunho no dejaba de mirarlo con el ceño fruncido y con extrema seriedad.
El moreno sólo optó por mover la cabeza en negación efusivamente, sin dejar de posar sus intensos ojos en Jaejoong.
- Por favor Yunnie, no es para tanto - disertó el castaño de manera natural, menospreciando la eventualidad anterior, lo que hizo enfadar más a su novio, el cual sólo pudo bufar por su descaro.
Jung era muy paciente y por lo general reflexivo, pero cuando se trataba de su hermoso Boo, dichas capacidades le costaban el doble.
- ¿No es para tanto Jaejoong?... ¿no es para tanto, dices? - le interrogó el mayor guardando compostura. Era el colmo que el menor dijera eso, se merecía una buena tunda.
- Claro que no Yunnie... tú y los chicos sólo están exagerando las cosas... - y ese tonito de "chica caprichosa" fue lo que terminó por hartar a Jung. Odiaba que hablara así cuando de un tema serio se trataba.
El coraje del moreno era tan grande, que lo único que vino a su mente, era darle una sacudida a su novio para hacerlo entrar en razón.
- ¡¡Levántate Jaejoong!! - le gritó Yunho autoritario, haciendo que el menor saltara de su asiento y abriera sus hermosos ojos moros con asombro.
Jae se encongió en su lugar, como si ese pequeño sillón en el que ahora estaba, fuera a protegerlo de una bomba nuclear.
- Yunnie... no te pong... - y antes de que pudiera terminar de hablar, Jung se levantó para aproximarse a él y desencajarlo del sillón.  Alargó sus brazos, lo tomó de los hombros y lo puso de pie.
- ¡¿Acaso no entiendes la magnitud de lo que has hecho hoy, Jaejoong?!... ¡me decepcionas! - Jae rompió ruidosamente en llanto al instante.
- Yo no hice nada malo Yunho... no tengo la culpa de verme tan irresistible con esta faldita y este topsito que se amoldan a mi figura tan pronunciadamente... mi único delito es amarte y ser hermoso e inocente... - decía Jaejoong, quien cubría su bello rostro  con sus manos tratando de ocultar su incontrolable y evidente aflicción.
El mayor se sintió como un maldito sin corazón, el peor de los cabrones por haber hecho llorar a su Boo. La verdad es que no resistía verlo así, nunca ha podido lidiar con el sufrimiento de su novio.
Al parecer, Yunho iba a correr la misma suerte que Changmin. Era inevitable ante tanta hermosura.
Y como si de una comedia romántica se tratara, Jung se olvidó por completo de su enojo, comenzando a consolar al castaño.
- Ven aquí mi vida, ven con tu Yunnie, cariño... - Jung atrajo al menor hacia él, abrazándolo y estrechándolo contra su pecho  - no llores Boo... no llores... - le rogaba, al tiempo que lo llevaba junto a él a uno de los sillones más amplios.
Jaejoong se refugió en los fuertes y cálidos brazos de su  novio, dejándose consolar e intentando calmar su llanto.
- Shssssssss... ya Honey... ya... - decía el mayor  mientras le llenaba de besitos  los hombros, el cuello y las mejillas. Éste estaba sumamente contrariado viendo llorar a su amado Boo, pero por más mimos que le brindaba, el castaño no se calmaba.
- Oh Jae, mi amor… tu Yunnie es un tontito... - Yunho se veía realmente preocupado y apenado, lo que hizo reír a Jaejoong interiormente.
Jae sabía perfectamente cómo manejar a su atractivo novio, y más en ese tipo de situaciones en las que ÉL era el único culpable. Sencillamente, el castaño, era un "chantajista emocional profesional", y es que ver tantos doramas al lado de sus inseparables amigos, le ha servido de gran ayuda en su noviazgo.
No es que Jung fuera un chico fácil de convencer o de quien burlarse, pero en el caso de Kim Jaejoong todo era distinto. Él era su punto débil.
Después de unos minutos, el llanto de Jae había cesado y la tranquilidad regresó al cuerpo del moreno.
Yunho tomó el mentón de su novio y notó que sus lindos y cautivadores ojitos estaban ligeramente hinchados, lo que provocó de nuevo ese sentimiento de culpa en él. Sin pensarlo demasiado, lo acomodó sobre su regazo para  acunarlo suavemente.
Para suerte del menor, todo estaba a su favor y aprovecharía el momento para seducir a su amoroso y perfecto Yunnie. Claro, al "estilo Kim Jaejoong".
- Boo, mi precioso Boo... - le llamaba Yunho con dulzura a la vez que besaba sus mejillas - ¿vas a perdonarme?... - preguntó melosamente aguardando la respuesta de su callado amante - dime que sí amor... anda, dile a tu Yunnie-Bear que sí, cariño... haré lo que me pidas mi pequeño Boo... - y fue ese preciso momento en el que Jae comenzó su “jugada”.
- Está bien Yunnie… te perdono sólo con una condición... - dijo agitando sus rizadas y largas pestañas, actuando como un niñito indefenso y adorable, púes sabía que así,  Jung no se resistiría a él en absoluto.
- Pídeme lo que quieras Honey, lo que sea mi vida... - y es que era increíble cómo Jae – que sólo tenía 18 años - convirtiera a Yunho en su completo amante y esclavo en segundos.
- Yo... yo… quiero que admitas que mi uniforme es lindo y que se me ve muy bien, Yunnie...  - disertó, de manera coqueta, robándole un suspiro enamorado.
Yunho lo apartó un poco para observar aquel atuendo con el sólo propósito de darle gusto a su amorcito, sin imaginar que ahora que el enojo se había ido, sus sentidos arderían al enfocarse enteramente en ese cuerpo que lucía arrebatadoramente sensual.
-  Oh, mi amor, te ves… increíblemente bien… - comentó Yunho mordiéndose los labios, delineando con la mirada cada parte del cuerpo del bello Jae.
Jung comenzó a explorar ese conjunto rosado que revestía esa silueta de hermosa piel lechosa, y  excitantes piernas largas. Además de ese ombligo que pedía ser mancillado con la lengua sobre ese tentador abdomen, y desde luego, aquellos pezoncitos que sobresalían bajo la tela, invitando a ser chupados.
Oh sí... Jung Yunho comenzaba a excitarse y Jaejoong… LO SABÍA.
- Yunnie... – la voz de Jae sonó fina y dulce.
- Dime cariño... - habló Yunho hechizado por la divinidad de su Boo.
- ¿De verdad crees que mi faldita es muy corta? - Jaejoong subió suavemente la prenda para que el mayor viera esa pequeña braga deportiva que  apenas si cubría lo justo.
- Boo... - musitó Jung, sintiendo como el calor lo recorría.
Jae sonrió por el efecto que le causaba a su novio.
- Sabes, Yunnie...  está braguita va en conjunto con el uniforme, para que la ropita interior no se vea... - y de nuevo ese tonito de niño ingenuo salía de boca de Jae atontando a Yunho.
- ¿R-ropita... interior?... - preguntó el moreno con un ligero tartamudeo - es decir que... debajo de esa prenda... - refiriéndose a la braga deportiva – tu… traes… ¿qué clase de ropita interior es... Boo? - y prácticamente el mayor se estaba hiperventilando de tan sólo pensar qué habría debajo de esa braga.
Por lo general Jae usaba prendas íntimas chiquitas y ajustadas, que lo hacían lucir irresistiblemente violable, así que Yuhno  estaba muy intrigado por saber que usaba ésta vez.
- Es una sorpresa Yunnie... - rió Jae cubriendo su boca de manera adorable con un ligero rubor en sus mejillas - ¿quieres verla?... – cuestionó con aire de inocencia y un profundo brillo en sus hermosos ojos brunos.
- ¿Q-qué?... – Jung sintió un riquísimo cosquilleo rondando traviesamente por su pene, advirtiendo que pronto se engrosaría hasta estar muy duro y urgido de clavarse en el rico culito de su amado Boo.

- ¿Que si quieres ver... mi ropita interior, Yunnie?... - y justamente, el sonido de su voz cambió de inocente a sensual.

Sin dar tiempo a una respuesta, Jae bajó del regazo de Yunho, inclinándose frente a él para deslizar lentamente su braga deportiva a través de sus piernas. Las nalgas del castaño apuntaban hacia su novio, quien se mantuvo atento a cada detalle, a cada movimiento.
Yunho adoró la manera en que las esponjosas nalguitas de Jae se asomaban poco a poco – blancas, redondas y perfectas - mientras éste se empinaba más y más quitando la prenda que estorbaba.
Luego de esa acción, el castaño regresó a su anterior posición sobre las piernas del mayor.
- Mira Yunnie, son fresitas, amor... - aquella faldita se levantó de nuevo por manos de Jaejoong, mostrando lo que ya había anunciado - ropa interior con estampado de fresitas - Específicamente, era una tanguita blanca decorada con pequeñas fresas rojizas y rosadas, la cual se ceñía muy bien a su sexo, incrustándose entre su culito.
El mayor perdió la noción de la realidad cuando aquellas fresitas que resaltaban el pene de su amor lo tentaron a acariciarlo, a endurecerlo y a estrujarlo.
*** ¡Grrrr!... te devoraría en segundos, Honey… - pensó Yunho para sí mismo, aguantándose las ganas de hacer trizas esa pequeña tanga ***

Jaejoong aún sostenía su falda, esperando ansioso el toque de su novio. Era la primera vez que usaba
esa clase de ropa interior extremadamente chiquita y erótica, pero todo era con el fin de excitar más a
Yunho. Aunque la verdad, al menor le había encantado ponérsela no sólo para gusto de su novio.
- Mh... Honey... - susurró Yunho, desviando su mirada de aquel delicioso miembro que lo incitaba a tomarlo, mirando a Jae directamente a los ojos para después besarlo apasionadamente, introduciendo su lengua en esa deliciosa boquita de cereza.
- ¡Mmjh!... - respingó Jae, al sentir la mano del moreno colarse entre sus piernas tanteando su falo. Era más que obvio que el moreno quiso distraerlo con un beso para sorprenderlo al tocarlo.
Yunho acariciaba arriba y abajo ese miembro tan apetitoso bajo la tanguita, el cual comenzaba a ponerse firme y a crecer rápidamente.
Aquella imagen parecía el inicio de una romántica y caliente película yaoi. Bueno, por lo menos eso pensaba el menor.
Jae se dejó hacer por el moreno, abriendo las piernas para él, dejándose tocar a su antojo. Sin embargo, Yunho deseaba poder tocar más de esa piel que tanto ansiaba probar. Así que decidió que una nueva posición se lo permitiría.
Repentinamente, el castaño dejó de sentir aquella mano moldeando su sexo  y aquella boca adueñándose de sus labios.
- Ven Boo, ven con tu sexy y potente, Bear... - a Jae le fascinaba esa manera de hablarle. Meloso, pero sugerente, sonando deliciosamente perverso en ocasiones.
Yunho acomodó con delicadeza a Jae entre  sus piernas para que él se recargara sobre su pecho,  pero primeramente liberó su hinchada polla de su tortuosa prisión, dejándola totalmente al descubierto con sus aterciopeladas bolas, balanceándose y endureciéndose cada vez más.

Por fortuna para Yunho, Jae era tan fogoso y amoroso como él. El amante perfecto.

Continuará...

Lolita dice:

Saluditos, he aquí la continuación de ésta historia. En ésta ocasión el YunJae es el protagonista. 
Me gustaría poder publicar a diario, pero tengo muchas ocupaciones y algunos problemas con el blog, púes el formato de las publicaciones no me queda como yo deseo (les ofrezco una disculpa), pero sé que podrán entenderme.
De todo corazón espero que les siga agradando cada capitulo nuevo.
Por favor dejen su comentario, les deseo un excelente fin de semana.

Nos vemos pronto...