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viernes, 27 de enero de 2017

My hot kitty 8 / Capítulo Final


... "pobrecito gatito... tan bonito... tan indefenso".

Y por fin, lo que el mayor tanto había prometido estaba a punto de suceder...



********* ° **********

-      Mira lo que has hecho gatito malo… - le acusó Yunho con la voz cargada de lujuria, tentando a Junsu a mirarle la entre pierna.
La bronceada polla de Yunho estaba tan dura y venosa, que sus tensas bolas parecían a punto de estallar.
-      Miaw… - el hermoso neko maulló tenue y desesperado, casi exigente. Ver tremendo pedazo de carne, listo para ser ordeñado y follado, despertaba desmesuradamente su apetito carnal en todo su cuerpo, pero sobre todo, el de su hambriento culito.
Lo único en lo que podía pensar Junsu era en chupársela, en mamarla sin cesar para luego, enfundarla entre sus nalgas y devorarla con sus lubricadas y apretadas paredes anales, esas que babeaban dichosas de sentirle tan grande y grueso.
Yunho se posó sobre el hermoso Junsu - quien aún yacía boca abajo sobre la cama -  obligándolo a arquearse hacia atrás jalando prudente - pero dominante – el cabello cerca de su nuca.
-      Voy a joderte tan fuerte y rico, que vas a rogarme que no te la saque, Susu precioso… - susurró el moreno directamente al oído de su amante, al tiempo que picoteaba su rosadito ano con la hinchada punta de su pene… provocándolo.
-      ¡Aaaahmmm!... – Junsu sollozó al imaginarse aquello, sonaba delicioso y pervertido… tan placentero.
-      You are so dirty… my hot kitty… - musitó Yunho, pellizcando bruscamente los lampiños y tiernos testículos del sexy jovencito.
-      Miiiiaaaaaaaawwwwww… - el minino no pudo contener su maullido y relamerse los labios, topando delicadamente con sus filosos colmillitos. El maullido había sido largo y suave, bastante sugerente.
-      Te va a fascinar lo que te voy hacer, cosita pelirroja… - prometió Yunho con gran seguridad, frotando sus erguidos botones con las yemas de los dedos, y jalándolos al final. Ese último acto, incitó a Junsu a restregarse necesitado contra su cobrizo falo.
En un movimiento rápido y osado, Yunho mordió abusivo una de las sensibles orejitas de Junsu, abandonó el lecho que compartían y se dirigió al moderno y fino sillón que se ubicaba en la habitación. La figura desnuda de Jung se movió y acomodó con gentileza sobre el mueble, adoptando su actitud feroz y calculadora de macho en celo esperando por su sumisa hembra. Abrió sus piernas sutilmente, manteniendo una postura sensual y varonil, dejando ver en su plenitud su lubricada y apetitosa polla.
Junsu se sintió frío y sólo, cuando el calor de su amado renunció repentinamente a su cuerpo. Cuerpo que mantenía una posición lasciva y antojable… *una lindura de orejitas y cola, de brujos ojos azules y labios deliciosos, ofreciendo su perfecto trasero… exponiendo descaradamente su mojado hoyito en flor*
Astutamente, el pelirrojo utilizó sus encantos para seducir a su hombre… carita de inocencia y cuerpo de pecado...
Junsu contoneó su colita, cual bandera sobre el más vistoso e insuperable tesoro – su culito – invitando a su Yunnie a que regresara a la cama.
-      Miaw… - sonó humilde y frágil, casi lastimero… era un llamado a ser atendido.
Yunho sonrío coqueto y villano… ya comenzaba su juego…
-      Ven aquí bonito… - Yunho le llamó sensual y demandante.
El menor se acercó confiado, sin embargo, Yunho lo sometió al instante. Lo jaló de la cola, tomó sus caderas, abrió sus piernas y lo obligó a caer sobre su acerado pene.
-      ¡¡AAAAAAAAH!!... – gritó Junsu, púes su amante lo había obligado a caer de sentón, clavándose directamente el miembro de Jung directamente en su hambrienta entrada. El pelirrojo derramó un par de lágrimas por el inminente dolor.
Sin recibir tiempo a que su estrechez se acostumbrara a semejante tamaño, Yunho lo tomó de la cintura, comenzando a moverlo de arriba abajo frenéticamente, brindándose el mayor de los placeres mientras que el hermoso Junsu lloraba de aflicción.
-      Miaw miaw miaw miaw … - lloraba el minino incapaz de detener al moreno, quien no paraba de gemir.
-      ¡OH SÍ GATITO…MMMMH AAAAAH AAAAAH… JODER… AAAAAAH AAAAAH MMMMMH!… - las bolas de Yunho rebotaban deprisa, al tiempo que el miembro de Junsu se frotaba contra su bronceado abdomen – estás tan ceñido, bebé… tan caliente… que ricura… - el mayor sentía que el laberinto anal de Junsu aprisionaba todo el largo de su pene sin piedad alguna, enloqueciéndolo y motivándolo a exigir más y más de aquella lujuriosa sensación.
A pesar de que aquellas embestidas eran dolorosas, Junsu también podía distinguir el enorme placer que la polla de Yunho le regalaba, entrando y saliendo, resbalando ameno y certero… profundizando y llenándolo exquisitamente.
-      ¡AAAAAAAH… AAAAAAAH… MIAW… MIAW!…- El lindo neko se sostenía de los hombros del mayor, arañándolo incipiente, tratando de mantener su violento ritmo.
Yunho se incorporó y lo recostó sobre el acolchonado sillón, quedando sobre el lloroso pelirrojo. Colocó sus piernas sobre sus lacerados hombros y siguió con su reclamante lasciva.
Jung no dejaba piel sin saborear, lamiendo, besando, tocando y mordiendo por doquier.
-      ¡NG!... ¡Yunnie… snif aaah aaah… snif snif!… ¡mh! - se quejó Junsu, percibiendo las intensas mordidas de Yunho sobre su cuello y el firme agarre sobre sus muslos, siendo sacudido por cada estocada.
-      ¡Mmmmmh!… ¡agh!... me excitas demasiado, Junsu… ¡oooomh!… - Jung contemplaba el magnífico rostro de su pequeño amor, tenerlo así, bajo su control, luciendo tan frágil y adorablemente extasiado, sólo alimentaba más y más su libido.
El obsceno y fascinante choque entre pieles resonaba en la habitación, al igual que los inminentes gemidos y turbadas respiraciones.
El castaño era todo un depredador… un insaciable león, famélico por un pequeño gatito. Para él, Junsu era como “la presa más suculenta” que nunca antes hubiera visto.
Yunho nuevamente se detuvo estrepitoso, sacando con apuro su miembro de la gloriosa entrada de su amor, para girarlo y someterlo como había previsto. Lo acomodó en cuatro - “la posición gatuna más conocida”tomó impulso y arremetió contra Junsu nuevamente.
-      ¡¡AAAAAAH YUNHO!!... snif snif snif … - gritó el pelirrojo neko. Aquello no sólo había sido doloroso, sino devastadoramente placentero… para qué negarlo… en verdad lo estaba disfrutando.
-      Gózala bebé, gózala que es tuya… ¡uuuuummmmh! - disertó Jung sin dejar el vaivén de su polla, pegándose a la espalda del menor, apretando en un abrazo a su pequeña cintura.
Eso sí que era un “apareamiento” en vivo y a todo pulmón.
Junsu no pudo evitar llevar sus manos hacia sus nalgas para separarlas y lograr una penetración aún más profunda. No sólo quería satisfacer su celo, sino complacer a su sexy moreno.
-      ¿Quién es tu amo, gatito, quién?... ¡ooooh mmmmmh!… – Yunho estaba poseído de pies a cabeza por la excitación – ¿quién te folla tan rico?... dilo bebé… ¡aaaaaah!… quiero escucharte... dilo… ¡mgjh!... – Junsu no podía articular palabra alguna, sólo se limitaba a gemir, a gritar, a sollozar, a maullar. Sin embargo, era obvia la respuesta.
-      ¿Duele bebé?... aaaaaah aaaaah… sí, claro que duele… ¡uff!... te estoy dando con todo, bebé… oooooh… ¿te gusta así, cariño?... sí, sí… lo adoras… uuummmh… - Yunho cerró los ojos riendo por dentro. Luego forzó al minino a mirarle, violando su boca al acto. Devorándolo con salvajismo.
Las lágrimas de Junsu fluían sin reparo por su bello y fino rostro, gracias al regocijo que su amado le brindaba, lo cual superaba cualquier tortura.
El sillón se movía al compás de aquellos cuerpos sudorosos y ardientes, Junsu se aferraba en el apoya brazos como si su vida dependiera de ello, empinándose para aprovechar al máximo cada embestida.
-      ¡OOOH OOOH… SUSU… ME CORRO BEBÉ, ME CORRO… AAAH AAAH! - anunció presuroso el mayor, tomando el miembro del jovencito para masturbarlo y guiarlo al dulce alivio.
Y sin más, la leche de Yunho se derramó basta y tibia en las estrechas entrañas del precioso pelirrojo, quien se estremeció a más no poder, siguiendo su acción.
-      ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAH¡¡... – ambos gimieron al unísono, fuerte y claro. Apasionado y atrevido.

********* ° **********

Luego de aquella descarga de sexualidad, ambos amantes no sólo estaban satisfechos, sino, temblorosos por la enérgica faena.
Mientras trataban de recuperar el aliento, el ambiente de la habitación se percibía cálido y seductor, con un delirante aroma a sexo y avidez… tan jodidamente erótico*
Ahora el pelirrojo descansaba en brazos de Yunho, dormitando apacible y encantador. Junsu le acariciaba las piernas con la colita, a la vez que él lo mimaba sobando sus enrojecidas nalguitas, repartiendo besitos y dulces caricias, apaciguando el escozor de los mordiscos, apretones y jalones previos. “Marquitas de amor”, como las llamaba el primoroso neko.
-      Grrrrrrrrrrrrrrrrrr … el constante ronroneo de Junsu y la sonrisa pintada en sus labios sólo indicaba una cosa… que estaba inmensamente feliz y complacido de ser amado por Jung Yunho*
-      Mi gatito hermoso… mi amor… - musitó Yunho sonriendo también, sin dejar de consentirle.
-      Miaw… - ese maullido había sonado precioso, tan usual en Junsu cuando encontraba romántico el instante.
Jung se apoderó de sus labios, siendo correspondido inevitablemente. Cuando los besos se tornaron más húmedos e impacientes, el castaño deslizó traviesamente, dos de sus dedos en el palpitante y enrojecido ano del pelirrojo, con la mera intención de evitar que su semen antes inyectado fuera expulsado por la extrema estrechez que poseía, como siempre sucedía.
-      Mmmh miaw… ¿Yunnie?... – Junsu se removió excitado por la sensación, pero sobre todo extrañado, al darse cuenta que los largos dedos de Yunho pasaban a ser como un “tapón” improvisado en su honda intimidad.
-      ¿Sabes, bebé?... ya es tiempo… - Yunho le observó con gran adoración a través de sus profundos y fieros ojos marrones.
Junsu simplemente correspondió a su mirada, enganchando sus propios azules, alcanzando sus labios, besándolo con el más puro amor y agradecimiento.
-      ¿Estás seguro Yunnie?...
-      Completamente mi amor…
El minino se abrazó a él con el debido cuidado y amor, permitiendo que los dedos de Yunho permanecieran en su lugar.
-      Entonces… tendremos gatitos... – los ojitos de Junsu brillaron emocionados.
-      Si mi amor… ésta semana me dedicaré a derramar todo mi amor en ti, para que eso suceda… - Yunho se mostraba muy ilusionado con la idea de tener en sus brazos a regordetes nekitos de bellos ojitos azules, colmándolo de amor y exigiendo su atención. Incluso los imaginó jugueteando con sus orejitas y colitas… *encantadores*
-      Oh Yunnie… te amo, mi amor…
-      Te amo mi vida, mi amado Susu… mi gatito…
Y antes de que la noche se convirtiera en día y el agotamiento los poseyera, la apasionada pareja comenzó amarse una vez más, pero esta vez su entrega era lenta, tierna, afable… con el anhelo de que pronto su amor diera frutos.

*FIN*






LOLITA DICE:

Hola hola!!!... espero que les haya gustado este último capi de la historia... XD!! Bueno, la historia en general, jajaja... 

He notado que más y más personitas me leen, aunque no dejan su comentario (sad, sad, sad*)... por favor, comenten... ya que eso me motiva a seguir escribiendo XD!!!!

Todo este tiempo, no sólo he estado ocupada con mis propias historias, sino, leyendo otros blogs... todas las historias son maravillosas y gracias a las personitas que las escriben y comparten, me motivo para continuar escribiendo*

En fin...espero que me sigan leyendo...

Saluditos*

COMENTEN! COMENTEN!...







miércoles, 4 de enero de 2017

My hot kitty 7

"El moreno notó a Junsu más relajado. El gatito parecía estar saciado con la primera ronda y eso lo embargaba de alegría. 
Un par de minutos avanzaron y Jung removió cuidadosamente al joven felino de su regazo, sacando su sexo de él con fineza. Lo recostó a su lado y lo cubrió con la sábana.
Todo indicaba que era momento de tomar un pequeño descanso"...



******** ° ********


Una conocida sensación se colaba entre las piernas de Yunho haciéndolo despertar perezosamente, hasta toparse con un par de majestuosos ojos gatunos, en los cuales, la llama del deseo no había menguado ni un poco.

-          – Junsu… mmmh… oooooh… - el moreno hundió la cabeza sobre la almohada tras conectarse de golpe con la quemante y tirante sensación. Su novio le había despertado de la manera más placentera que pudo imaginar… su precioso neko pelirrojo mamaba gustoso y apacible sus medios duros y calientes.
-          –  Grrrrrrrrr… - ronroneaba Junsu, haciendo vibrar el miembro de su dueño.
-          – ¡¡AGJH!!… ¡ah ah ah!... – Yunho gimió bruscamente en alto, totalmente seducido por su amante.
El pelirrojo al notar su gozo, no dudó en seguir emitiendo tales vibraciones, apretando con más vigor a través de su exquisita boca.
A Junsu le excitaba demasiado tomar a su novio de esa manera. Sentirlo así era suficiente para correrse, ni si quiera era necesario que el mayor lo tocase. Desde luego, Jung sabía esto a la perfección, y a decir verdad, le fascinaba que él y Junsu compartieran ese gusto en común... “a Junsu le gusta chupársela y a Yunho, que se la chupe”… tan simple y rico como eso.
Junsu se empinaba hábilmente con delicadeza, con elegancia. Mostrando ese cuerpo desnudo, dulce y joven, invitador y maravilloso.
-         – Aaaaah mmmmmh… Susu, mi amor… oooh… así, cariño… así… - Jung se entregaba sin más a su primoroso minino, disfrutando a lo grande de su experta boca.
-          – Grrrrr grrrrr grrrrrr… - Junsu mamaba paciente y gustoso, clavando en cada oportunidad sus colmillitos en las rechonchas bolas de Yunho, esperando que el miembro de su amante estuviera lo suficientemente macizo para ofrecerle de vuelta su culito comilón.



      

Yunho había enredado en una de sus manos la aterciopelada colita del pelirrojo, palpando y jugueteando con la textura entre el dedo índice y su pulgar. Con la otra, acariciaba las orejitas del menor, al mismo tiempo que admiraba su sobrenatural belleza y sensualidad.
Luego de unos minutos, las succiones eran más intensas y delirantes. El castaño percibió que su leche pronto se derramaría en la boquita golosa de Junsu, y eso… no estaba en sus planes.
Con rudeza, Yuhno tomó al joven neko de los cabellos, apartándolo infamemente de su placentera labor.
Junsu sollozó de dolor al sentir el sorpresivo tirón.
-          – Miaw… Yunnie… - el hermoso maullido - cargado de quebranto y excitación - encendió aún más la erección de Yunho.
Ambos cuerpos estaban de rodillas - frente a frente sobre la cama - el moreno sostenía al felino, empuñando una mata de sus rojizos mechones, observando dominante a su pequeño gatito, besándolo sin rastro de ternura, pero a sabiendas que lo hacía con el más puro amor.
Junsu disfrutaba de la ardiente lengua de su novio, la cual lo saboreaba y exploraba sin recato alguno.
-         – Ng... ng… mjgh… mmmh… - ruidos y gemiditos indecentes acompañaban aquella unión de bocas y arado de lenguas. Un ineludible y fogoso antojo para cualquiera.
Yunho liberó de su tosco agarre los rojizos cabellos de su amor para apretarlo contra su cuerpo, deslizando sus enormes manos por su preciosa espalda, bajando ansioso hacia sus duras y gruesas nalgas, con la evidente exigencia de restregar ambos falos… tan grandes… tan sabrosos… tan calientes.
-          – Ummmmh… que bueno estás gatito… ummmh… - gimió el castaño totalmente poseído por la lujuria, comiéndole la boca, mordisqueándole los labios.
-          – Yu-nnie… ah ah ah… mmmh… - Junsu se abrazaba al cuello del más alto, dejando que sus erguidos pezoncitos se clavaran y se frotaran dulcemente contra su bronceado pecho.
-         – Te gusta rudo, ¿verdad, cariño? – disertó Jung con una lasciva sonrisa, estrujando sus hermosas nalgas a su antojo… pellizcándolas, arañándolas, castigándolas.
-          – ¡OOOH… YUNNIE… AAAAH!… - Junsu por su parte, no pudo resistirse y comenzó a masturbar ambas pollas abarcándolas con sus finas manos, masajeando de arriba abajo, tanteando con la punta de su esponjosa colita los pares de testículos, haciendo gruñir a su novio de placer y disgusto.
-         – No has aprendido la lección… ¿cierto, gatito?... – le cuestionó el moreno, luego de permitirle moldearles por un instante, gracias a su antojo y necesidad. Su lindo amante se había tocado sin su permiso, lo cual tomó como pretexto para morder vorazmente su lengüita y darle una sonora nalgada.
-          – ¡¡MIAW!!… snif snif… - un gesto de incomodidad se plasmó al instante en la carita del pelirrojo y un par de lagrimitas brotaron de sus brillantes ojitos azules; Yunho tenía “la mano pesada”.
-          – “Cuan indefenso y violable luces, mi precioso Junsu… me la pones tan dura, que sólo provocas que quiera metértela dolorosa y profundamente”…  - pensó el castaño internamente, ávido de ser atrapado por su ajustado y mojado culito prontamente.
Jung besaba el largo y sedoso cuello se Junsu, a la vez que se abría paso entre las nalgas del menor, quien permanecía anclado al cuello de éste.
Yunho acariciaba con su dedo medio el rosadito anillo del pequeño minino, rozando insistente y suave sin llegar a penetrarle, asimilando gustoso su humedad.
-          – Tan mojadito y apretadito, bebé… que ricura… - fueron sus incitantes palabras dichas a media voz, palabras que crisparon las orejitas de Junsu de emoción y provocaron que su estrecha entrada temblara y apretara inconscientemente las nalgas.
      – Bebé… te amo tanto… - piquito en los labios – pero te has portado mal – besito en el cuello – pero tu Yunnie, te lo hará entender… eso puedo asegurártelo… – de pronto los ojitos de Junsu tintinearon cuando sus miradas se conectaron.
-          – Miaw… ¿Yunnie?... – el hermoso minino se preguntó qué tramaba su fogoso amor.
La personalidad dominante de Yunho surgió de repente y sin previo aviso, tumbó a Junsu sobre la cama. Yunho lo tomó bruscamente, pero sin dañarlo, girándolo para ponerlo boca abajo. Levantó las caderas de Junsu, dejando elevado su trasero, donde podía verse la humedad y el semen – anteriormente derramado en el primer clímax - deslizándose hacia abajo, mojando los testículos, el perineo, y el falo.
-          – Tan sexy, gatito… tan provocativo… - dijo Yunho para sí mismo, conteniendo sus arrebatadoras ganas de tomarlo fuerte… duro… rico.
La colita de Junsu se mantenía elevada, contoneándose delicada y suave, esperando el momento preciso en el que Yunho decidiera clavarse en su cerrado hoyito.
Por otro lado, el castaño aprovechó la posición para separar las piernas del chico acomodándose entre éstas
 ¡Pank! – una dolora nalgada se marcó en una de sus redondas nalgas haciéndolo respingar – ¡pank! – otra sonora nalgada se plasmó en la pompa siguiente.
-          – Augh… ah… mh… oh Yunnie… ngh… - sollozaba Junsu por el placentero dolor.
-          – ¿Te gusta, gatito?... sí, te encanta… minino sucio y precioso… - las nalgadas de Yunho siguieron y siguieron, mientras los quejiditos y gemidos de Junsu iban en aumento.
-          – ¡Miaw, miaw, miaw!… - Junsu maullaba lloroso aferrándose a la almohada y a las sábanas. Yunho había cruzado su límite de tolerancia. Sin embargo, ver al bello joven bañado en lágrimas, con ojitos suplicantes y culito tentador, lo alentó a continuar.
      – ¡PANK! ¡PANK! ¡PANK! -  no era la primera vez que hacían algo así. La verdad era uno más de sus jueguitos sexuales. El condimento para sus apasionadas fantasías.
-        –   Miaw, Yunnie… Yunnie… snif snif snif - el lindo neko maullaba sin cesar, señal que indicaba que habían sido demasiados tortazos en su sensible y voluptuoso trasero. Empero, aquello sólo era el comienzo de su erótica diversión y entrega.
El potente moreno optó por detenerse y besar aquellas nalgas rojizas y suculentas, mimando de a poco cada una, dando besitos y lengüetazos, deslizando y rosando sus dedos sobre su apretadito agujero, acariciándolo con amor, con mucho amor.
El precioso pelirrojo sólo podía gemir y gemir, impaciente por tomar su papel de gatito sumiso, víctima de los despiadados deseos de su impetuoso amor, quien había volcado su ira y perversión en él... "pobrecito gatito... tan bonito... tan  indefenso".
Y por fin, lo que el mayor tanto había prometido estaba a punto de suceder...


Continuará...

Lolita dice:
Saluditos a todos, espero que hayan pasado excelentes y divertidas fiestas.
Como saben ya estoy de vuelta... siento mucho haber tardado tanto en actualizar, pero no saben que difícil fue para mí el 2016... (snif, snif... tristeza total*)... sea como sea, estoy esforzándome por actualizar lo más pronto posible. Amo escribir, así que, sólo les pido paciencia, mucha paciencia XD!!
Espero que les guste este nuevo capítulo... MIS MEJORES DESEOS PARA EL 2017... (sigo teniendo problemas con el formato de blogger, sorry*)
No olviden comentar... besitos*
XD!!!