My fav songs

viernes, 18 de diciembre de 2015

A MIS LECTORES...

Hola hola!!!.... soy Lolita...

Primeramente, quiero agradecerles a todas y cada una de las personitas que han pasado por mi blog y les han gustado mis historias. Estoy muy agradecida por sus buenos comentarios y la oportunidad de ser una de las escritoras de fics que están dentro de su preferencia. Que alguien me leyera siempre fue mi sueño y seguiré luchando para que lo siga siendo XD!!

Nuevamente los invito a que me sigan...

Por otro lado, les ofrezco mis más sinceras disculpas por no actualizar tan prontamente como yo y muchos quisieran, pero bueno, hay eventualidades y prioridades que deben atenderse para poder seguir adelante con cada proyecto y sueño en la vida.

Necesito de su comprensión, ya que asisto a dos escuelas y recientemente obtuve un trabajo después de meses y meses de esperar una oportunidad.

Les prometo dar mi mayor esfuerzo para  publicar un nuevo capítulo...

Les mando fuertes abrazos y besos.

No se olviden de mí, porque yo no lo hago.

Saluditos desde México!!!

miércoles, 28 de octubre de 2015

My hot kitty 5

¿Sabes Junsu?... todo indica que tendré que "violarte" esta noche...   



****** ° ******
Yunho hurgaba impaciente y morboso,  deseoso de irrumpir veloz y cadencioso...

-          Cariño, ábrete para mí… - demandaba el moreno, con desafiante apetito carnal - vamos mi amor, deja que tu rico hoyito reciba mi polla… - Yunho abría las nalgas de Junsu, ayudándole con la labor, empujando su gruesa verga en su ceñido agujero. Desde luego la grandeza de su miembro no se comparaba con el insípido tamaño del simpático vibrador que en un comienzo notó entre las piernas de su pequeño minino, quien seguramente, ni si quiera habría podido adentrarlo un poquito para poder ensancharse.
-          Yunnie… Yunnie… - sollozaba Junsu alterado, necesitaba sentirlo de una vez por todas, que lo llenara por completo para consumar sus ganas, pero su cuerpo aún lo rechazaba.
El mayor no dejaba de empujar su glande y no se rendiría hasta hacerlo entrar. Era ahora o nunca.
-          Gatito, voy a meterla… aguanta amor… - Yunho entendía perfectamente que dolería su intromisión en aquel secreto lugar, que pronto lo aprisionaría y lo exprimiría hasta agotar parte de su esencia.
-          ¡¡AAAJGH!! – gimió Junsu en inminente agonía, pero ésta sólo sería pasajera y valdría la pena, ya que luego vendría la gloriosa recompensa.
-          Relaja tu culito cariño… relájalo… – Yunho no dejaba de colmar a Junsu con sus apasionadas palabras y caricias.
-          Miaw… miaw… Yu-Yunho… - la cavidad del precioso felino no podía resistirse más a la enorme hombría de su amante.
Junsu dejaba al descubierto cada gesto y quejidito, maravillando al moreno, incitándolo a seguir adelante, enterrándose basto y duro.
-          Eso es, así dulzura… recibe a tu hombre… mmmmmh… aaaaaaaaah… - y finalmente el cuerpo del lindo neko, permitió el lento y delicioso ingreso del babeante pene de Yunho.
-          ¡¡Oooh… Yunho!!... – el pelirrojo sentía la fuerte e incómoda presión en su ajustada entrada. Sin embargo, resistía por el gusto de bridarle el más puro placer a su macho.
-          Oooooooh, gatito… que rico… aaaah aaaah… – Jung apenas si podía respirar por la constricción que el delicioso culito de su precioso Susu ejercía, atrapando su polla con sus estrechas paredes.
-          ¡¡AAAAAh!!… apretado, apretadito… mmmmmh bebé… ¡Junsu!… - gemía Yunho alucinante de placer, mientras que el cuerpo de Junsu reaccionaba prontamente, aún sin ser del todo invadido por su impresionante miembro.
-          ¡¡Aaaaaaaaah Yunnie!! – Junsu eyaculó en cuanto la punta del miembro de Yunho irrumpió  insistente, atorándose prácticamente en su rosado agujero.
-          Mmmmh mi vida… exquisito… oooooh… - sin más y aprovechando la oportunidad, embistió al menor en un nuevo movimiento, ocupándolo bruscamente y haciéndolo gritar con verdadero desconsuelo.
-          ¡¡AAAAAAAAAH!!... – Yunho llegó al tope cuando sus testículos chocaron contra las nalgas del minino, quien clavó sus austeras garras en sus antebrazos para soportar tal injerencia.
El moreno lo abrazó consolándolo, dejando que su carita se apoyara en el hueco de su cuello y respirara su perfume, mientras que él toleraba las insoportables ganas de hacerlo trizas en la cama.
Cuando el latir del pene de Jung retumbó intenso en su cavidad, Junsu se dio cuenta que lo disfrutaba como el más fiel masoquista.
Gotitas de sudor nacían y se perdían en aquellos cuerpos musculosos y hermosos, unidos por el amor y la vehemencia.
-          Fóllame ya Yunnie… fóllame duro… sin descanso, hazme gritar tu nombre en una entrega sin fin, amor… - el jovencito atrajo a Yunho tomándolo por la nuca, mordisqueándole, besándole, adueñándose genuinamente de sus labios.
Las primeras estocadas no se hicieron esperar, ambos sabían lo que querían y lo querían ahora.
Al comienzo Yunho fue despacio, pero conforme se clavaba con mayor habilidad, aumentó su vigor y los gritos de gozo aniquilaron el silencio despiadadamente.
-          ¡¡AAAAAAAAAAH AAAAAAAAAAAAH, JUNSU!!... – Yunho era implacable cuando se trataba de embestir. No daría tregua a cuerpo tan atractivo y primoroso, el cual le brindaba todo lo que no conoció y no conocería en otro más.
-          ¡¡MIAW MIAW MIAW… MÁS MÁS… OOOOOH MMMMMH YUNHO!!... – el más alto colocó las piernas de Junsu sobre sus hombros en un rápido movimiento, volviéndole loco al notarse tan expuesto y el blanco de la más salvaje pasión.
-          ¡¡AGH AGH AGH… SHIT!!... así bebé, así… AAAAH, recíbeme todo, TODO… - los movimientos de Yunho eran frenéticos, certeros, placenteros, perfectos.
-          ¡¡NO PARES YUNNIE, NO PARES… AAAAAH MGH MG!!… - Junsu sollozaba sonoramente exigiendo y adorando la manera tan feroz con la que Yunho le tomaba. Obviamente, detenerse no estaba contemplado en los planes de su sexy moreno, que no dejaba de dar ricas y hondas estocadas, estirando su magnífico e insaciable culo - ¡¡AAAH AAAH AAAAH… ENORME… SIEMPRE TAN ENORME!!... – y es que la polla de Yunho era un monumento de carne caliente y acerada, digna de un hombre de su figura, viveza, nivel y categoría. No había forma de ignorar tales dotes mortales.
Junsu expulsó una vez más su semilla bañando el abdomen del más alto, salpicando su masculina barbilla, de donde lamió golosamente compartiendo su sabor con él.
Yunho enfundó la boca ajena con la suya, catando esa deliciosa ambrosía del que se había hecho adicto hace años atrás, cuando Junsu le entregó su virginidad. Un recuerdo fugaz de aquel memorable evento resplandeció en su mente, fortaleciendo su veneración y amor por él.
-          Te amo… te amo Junsu… te amo, mi gatuno amor… - le profesaba al tiempo que arremetía con su jugosa polla, pero ahora lento… muy profundo.
Junsu sonreía desbordante de placer y felicidad aferrándose a su amado Yunnie, abarcando su musculosa espalda lo más que podía, recorriéndolo con los más tiernos y necesitados besos, demostrándole que le correspondía enteramente.
-          Yunnie… te amo… te amo, te amo… - declaró mirando sus ojos brujos y castaños, esos ojos deslumbrantes, fieros y encantadores que se adueñaron de su alma y de su corazón una navidad, cuando Changmin tuvo el atino de presentarlos.
Sin perder minutos de valioso tiempo, Junsu y Yunho se apuraron a consumirse en las llamas de su desbordante pasión.
-          Ahora bebé… - dijo Jung laboriosamente – ahora… puedes montarme… - una brillante sonrisa se dibujó en los labios del hermoso neko, quien no tardó en tomar lugar sobre el cuerpo del moreno, atrapando su polla entre sus nalgas, frotándola cotra ellas antes de ser tragada nuevamente por su goloso agujero.
-          ¿Creí que habías dicho que ibas a violarme, Yunnie? – comentó con coqueteo, embelesando al mayor con uno de sus tiernos pucheritos al tiempo que se adueñaba nuevamente de sus riquísimos pezones.
-          Mmmmh… Junsu… - gimió deleitándose con cada toque – voy hacerlo después de que cabalgues sobre mi dura polla, amor… - le dio un piquito en sus rojizos labios a la vez que sobaba con sus enormes manos sus carnosas nalgas - ¿no es eso lo que tanto ansiabas, Susu?... – y era cierto, eso era lo que deseaba Junsu en ese momento… apalancarse sobre su falo hasta secarlo.
-          Yunnie… - pronunció el gatito en un susurro delicado y etéreo, comenzando con la nueva faena.
Impulsándose del pecho de Yunho, Junsu levantó sus nalgas permitiendo que su polla quedara en vertical para luego devorarla con su maravilloso culo, que ya estaba listo para recibirlo y succionarlo.
-          ¡¡OOOOOOOH!! – Yunho gritó y se estremeció deliciosamente cuando Junsu lo tragó entero al dejarse caer sobre su miembro.
-          ¡¡MIAWWWW!! – obviamente, el grito del pelirrojo tampoco tardó en escucharse, sintiendo que Jung llegaba más hondo en él. Sus orejitas se encogieron gustosas, al igual, su colita respondió enroscándose en unos de los muslos de su amor.
Junsu comenzó a galopar gozosamente, subiendo y bajando a lo largo y ancho del pene del mayor. Mientras tanto Yunho lo tomaba de su pequeña cintura marcando el ritmo perfecto, chupando y mordiendo sus rosaditos montecitos.
-          ¡¡AAAH AAAH AAAAH… MÁS YUNNIE MÁS!!… - suplicaba Junsu.
Yunho lo estrechó más a su cuerpo, atrapando su erección entre sus vientres.
-          Así chiquito… así… folla la polla de tu Yunnie… mmmmh… así… aaaaaah que rico, bebé…- el moreno se agarró de las nalgas de Junsu apretándolas bruscamente, enterrando sus dedos, impulsando con mayor fuerza su bien formado cuerpo de arriba abajo.
De pronto, cuando los pezones del pelirrojo se hallaron sin el cobijo de la boca de Jung, éste se abrazó a él besándolo a su antojo, totalmente entregado, disfrutando de todo lo que en su acto de amor y pasión, él le brindaba incondicionalmente.
-          ¡¡OH GATITO… GATITO… AAAAAAH MMMMMH!!… - Yunho adoraba la manera en que su lindo felino le hacía gemir y no le importaba que los vecinos pudieran escucharlos.
A decir verdad, estaba completamente seguro de que todos envidiaban la hermosa pareja que formaban.

Continuará...

Lolita dice:
Hola hola!!...
Aquí les traigo una actualización breve, pero muy ardiente... espero que les guste*

Por cierto, miles y millones de gracias a las personitas que me leen y son fieles a este pequeño espacio.

*Saluditos desde México*



domingo, 11 de octubre de 2015

My hot kitty 4


El precioso Junsu apartó sus labios de aquel exquisito manjar después de haberlo disfrutado, albergando algunos restos. Los cuales compartió con su amado Yunho, quien saboreó lascivamente cada gota de su divina boca al fundirse en un apasionado beso.
-          Quiero más lechita… miaw…
-          Sólo espera un poco y la tendrás, bebé… 

****** ° ******
La lujuria flotaba en el aire como la más espesa niebla, envolviéndolos expectantes.
-          Más… sólo un poco más… miaw… - suplicaba meloso el hermoso gatito, quien no dejaba de lamer los labios de su amor, donde algunos rastros de su esencia aún podían saborearse.
-          Susu, mi vida… se paciente mi amor – le decía Yunho mientras sus dedos daban alcance a su blanda entrada y lo besaba hambriento -  dejaré que me ordeñes toda la noche, bebé – y esas sencillas declaraciones le convencieron al instante.
-          Mmmmh… miaw – maulló el pelirrojo, asintiendo a su petición, permitiendo que las manos de su atractivo novio hicieran lo que quisieran con la piel a su paso entre sus nalgas.
Junsu y Yunho se besaban de forma salvaje, mientras sus cuerpos se frotaban en un abrazo, logrando un total y delicioso contacto entre sus miembros hinchados y húmedos, produciendo un sonido obsceno y fogoso para los oídos.
-          Oh, bebé… - gimió Yunho sobre la boca de su amado minino al descubrir sus dedos empapados con su excitación. Lugar donde difícilmente había logrado ingresar uno de ellos.
Y es que cuando el neko se encontraba en celo, su rosado ano se lubricaba en profusa cantidad, se tornaba más caliente y apretado… más que virginal. Todo esto, era porque su cuerpo se preparaba para elevar el placer y recibir a su macho.
-          Yunnie, miaw… quiero montarte… -expresaba dando piquitos a su amante, al tiempo que acariciaba su amplio pecho y retorcía placenteramente sus tostados pezones - quiero cabalgar sobre tu polla, amor… - Jung sólo podía gemir y rendirse ante sus encantos y sus atenciones.
-          Montame bebé… móntame… - el pene de Yunho se revitalizó en segundos, tan sólo con escuchar a su lindo novio y ver que se incorporaba sobre él.
Junsu sonrió cautivante, removiéndose coquetamente para adoptar la posición deseada. 
Yunho pudo apreciar con devoción aquella figura de marcadas curvas, posándose cual mariposa hechicera sobre el eje floreciente de su propio celo. Magno, potente, delirante. Él esperaba impaciente por aquella sensación que lo succionaría gentilmente haciéndole perder de a poco la cordura, para luego tragarlo sin piedad y llevarlo a la locura. Sin embargo, dicho anhelo se mantuvo ausente, siendo anunciado por la bella voz de su amante felino.
-          Yunnie… Yunnie, no entra… - la carita del precioso jovencito reflejó pánico y frustración al darse cuenta que su cavidad no se dilataba al hacer presión contra su rojizo y cabezón glande.
-          Entrará precioso… tranquilo… - le calmó Jung gentilmente, cargado de comprensión y prudente agitación por el momento de intenso deseo.
-          Ya no puedo esperar… ¡mjh!... - declaró Junsu en un sollozo afanoso, incapaz de reprimirse un minuto más, púes la excitación lo estaba quemando.
El hermoso neko permanecía sobre su amor con las piernas a los lados de su bronceada cadera y sus sedosas manos apoyadas sobre los hombros, empujando sus perfectas y suculentas nalgas, las cuales se abrían descubriendo su preciado hoyo, topando contra la bulbosa punta de su verga. Más su estrechez no permitía su paso. Sólo el enardecido rose entre las sensibles zonas – mmmh aaah aaah… aaaah… Yunnie Yunnie… – emitía tenue y sensual, sintiendo que su desesperación iba en aumento al no lograr que la polla del mayor resbalara en su ardiente interior.
Al moreno se le partía el corazón al ver a su lindo hombrecito de orejitas y colita esponjosa, a punto de llorar por la impotencia de no alcanzar su cometido.
-          Shssss, no llores Susu… no mi vida, no… - le habló tiernamente, al tiempo que con caballerosa sutileza besaba sus jugosos labios y lo colocaba bajo su cuerpo, ubicándose sobre él con fina gracia, cuidando cada detalle para no incomodarlo – cierra los ojos bebé… piensa en nosotros gatito mío… sólo en nosotros… en nuestro amor… en nuestro placer… hazlo amor, hazlo… - sus gentiles y estructuradas palabras siempre eran el milagroso elixir para Junsu.
Mientras el bello felino se concentraba en la petición de su amado, Jung comenzó a recorrer su cuerpo con sus labios y con sus varoniles manos, sin dejar de repartir las urgentes caricias que su cuerpo imploraba. La boca del moreno se posó suave, brusca, exigente, piadosa… mezclándose infame entre sus férreos pezones, los niveles de sus costillas, el hondo de su ombligo y la preciosidad de su vientre. Arribando finalmente a la tersura de su falo.
-          Junsu… - susurró erótico sobre aquel miembro de blanco y macizo marfil, el cual lamió con infinita codicia.
-         ¡AAAAH AAAAH AAAAH!… - Junsu se corrió al primer tanteo… no una, no dos… sino, tres veces. Inundando la experta boca de un complaciente Yunho, quien maravillado por sus provocaciones, degusto el dulce néctar de su pequeño amor.
El menor hundía su cabeza sobre la almohada, sosteniéndose de la misma, respirando con dificultad gracias aquellos mimos que su amado le regalaba. Su colita se enrolló violentamente en la mano de Yunho, cuando éste le sostuvo por la base y lo engulló con voracidad.
-          ¡¡AH, YUNHO!!... ¡¡AAAAGH!! ¡¡AAAAGH!!... – la boca del moreno mamaba armoniosamente su pene. Intenso… profundo… lento -          ¡AAAAH AAAAH AAAAH!… - las lágrimas de Junsu no se hicieron esperar ante tremendas sensaciones.

Yunho liberó a su precioso pelirrojo de aquel insoportable placer, el cual le brindó el mejor de los alivios, dejándolo más relajado, pero no satisfecho. El mayor regresó de nuevo a sus labios para besarle y susurrarle algo, que lo dejó temblando de deseo...

- ¿Sabes Junsu?... todo indica que tendré que "violarte" esta noche...


Continuará...


Lolita dice:

Hola hola mis lindos lectores, heme aquí con una breve actualización.
Primero que nada, UNA MEGA DISCULPA, pero no me ha sido posible poder actualizar continuamente... ¿la razón?... bueno, yo asisto a dos escuelas y llego a casa por la noche, y la verdad es que las tareas pesadas nunca terminan, pero no me olvido de las personitas que me leen, y desde luego, que no dejo de escribir.
Esta actualización es pequeñita y espero que les guste ¿vale?...
Por cierto, a las personitas anónimas que me leen, las invito para que comenten... eso sí, con mucho respeto. También las invito a formar parte de mis seguidores y a que me inviten a seguirlos.

En fin me despido por el momento...

Saluditos y besitos desde México.




martes, 11 de agosto de 2015

PORRISTA ATREVIDO 6




Por fortuna para Yunho, Jae era tan fogoso y amoroso como él. El amante perfecto. 

********** ° **********
- ¿Así Boo, te gusta así mi amor?... - preguntó Jung con la voz tenuemente agitada y ronca, a la vez que sus manos se ocupaban de acariciar el pene y las tetillas de su amado.
- S-sí Yunnie... sí, así... mmmh...  - respondía Jaejoong sin rastro de vergüenza, incitando al moreno a seguir hasta el final.
El castaño no tenía cabeza para nada más en ese momento, era inevitable negarse a todo lo que Jung le hacía sentir, todo ese deseo y esa pasión incontrolable que emanaba de cada caricia y de su amor.
- Mmmh... cariño... estás muy húmedo aquí abajo... - señaló Yunho al hacer a un lado el cordón de la tanga entre sus nalgas, rozando con uno de sus dedos la rugosa cavidad que mariposeaba de excitación. El acalorado humor de Jung lo llevó a libertar los lampiños y nacarados testículos de su Boo, conjuntamente con su pálido y exquisito falo, tomándolos con mano firme al acto.
- Aaaaah…mmmh… y tú, estás como roca Yunnie… - comentó sonrojado al percibir que Yunho frotaba su enorme polla contra él, sintiéndola larga y resbalosa por el pre-semen.
- Es por ti mi niño... así me pones cuando me provocas con tu cuerpo - el mayor acarició con más ímpetu el cuerpo de su chico, tocando y jalando rítmicamente con las yemas de los dedos el glande y el prepucio del castaño, provocándole placenteros escalofríos que invadían su cuerpo de lado a lado, al tiempo que pellizcaba sus testículos y mordisqueaba su níveo cuello.
- ¡Ah!... Yunnie... mmmh... ooooh… - Jaejoong se meneaba deliciosamente pegándose más y más al cuerpo del moreno, restregando sus nalgas en sus bolas y apachurrando con las mismas su polla para deleitarlo antes de que se aventurara a hundirse en su hermoso agujero.
Yunho, no quería dejar de ver a Jae moverse de ese modo, ni mucho menos deseaba dejar de sentirlo, pero creyó firmemente que ahora que ambos estaban poseídos por la pasión, debía aprovechar para enseñarle algo nuevo a su Boo.
Nuevamente, Jung detuvo sus manos para levantarse y acomodar a Jae sobre el más pequeño de los sofás.
Jaejoong no hacía preguntas, sólo se limitaba a dejarse llevar y sentir. Después de todo, él sólo era el más bello aprendiz y su amado Yunnie, su maestro.
Yuhno acariciaba y dejaba pequeños besos a lo largo de las piernas de Jae, mientras con sus cálidas manos se deshacía de aquella tanguita bañada de excitación. Una vez en su poder, el mayor empuñó la prenda y aspiró su seductor aroma - su esencia lo engatusaba - apremiando el momento para separar sus delicadas extremidades y mantenerlas totalmente abiertas para su goce.

Cuando el castaño estaba en la posición que Yunho deseaba, se sintió demasiado expuesto para su gusto, púes lo tenía con la espalda recostada en el asiento, el top muy por encima de sus pezones y las piernas descaradamente abiertas de par en par.
Una magnífica vista para Yunho se vislumbraba debajo de esa insipiente faldita - el pene y los testículos de Jae apuntando hacia el ombligo, y su perfecto y húmedo agujero palpitando por la fogosidad chorreante de su esencia.
- ¿Yunnie?... - musitó el castaño con inseguridad al verse en ese ángulo; “¿acaso me va a embestir con un bate de base ball?”... pensó tontamente Jaejoong.
- No temas Honey, te va a gustar... - le aseguró el moreno con una tierna sonrisa, para luego posar sus labios sobre los de su niño, rosando a la vez su fruncido y escurridizo ano, que pronto estaría listo para recibirlo.
- ¿Duele cariño, duele aquí? - le interrogó Jung cuando una de sus manos tomó su miembro duro y completamente erecto, masajeándolo lentamente.
- S-sí Yunnie, duele... – respondió con su linda y excitada carita de porcelana, deseándolo y  enamorándolo más.
Yunho descendió sobre la entre pierna de su dulce Boo, metiéndola en su boca, llegando suavemente hasta la base.
- ¡¡AAAAAAAAH!!...  ¡¡YUNHO!!... - gritó el menor por aquella sofocante y placentera sensación.
Jaejoong no se lo esperaba. Su novio ahora lamía golosamente su adolorido pene al tiempo que estrujaba maliciosamente sus testículos.
- Mírame Honey, mira cómo lo hago... – le rogó Yunho, sacando por un momento el rico palo forrado de cálida y maciza carne.
El castaño se estremecía como nunca antes por las atenciones que la boca y lengua del mayor le brindaban. Era la primera vez que su Yunnie le practicaba sexo oral y la verdad, era fascinante, enloquecedor, LO MEJOR.
- ¡AAAAAH AAAAH... Yunnie... Yunnie!... - gemía Jaejoong sin parar recibiendo las sabrosas mamadas de su novio, arañando los costados del sillón.
Para el moreno, perderse entre las piernas y el sabor de su novio, era algo que lo tenía intoxicado, maravillado. Había esperado tanto por ese momento.
Jae se aferró con desesperación a la cabeza de su novio, empuñando su sedoso cabello, mientras sus gemidos no paraban de escucharse por toda la casa. Verlo entre sus piernas era una imagen hipnotizante, sublime. Deseaba que permaneciera así para siempre.
Los dedos de Jung se introducían a uno a uno en el rosado anillo de su escandaloso novio, provocando que la humedad de ésta goteara a través de ellos.
- Oh, estás empapado, mi amor... - dijo Yunho después de apartarse del resbaloso pene de su Boo, quien parecía desvanecerse en cualquier momento. Algunos mechones se pegaban a su frente por el sudor, haciendo que se viera aún más adorable y deseable de lo que era.
- Oh Yunho… cielos… - respiraba agitadamente intentando ser breve al hablar – voy… a… desmayarme… – señaló, sujetándose de los bordes del sillón.
- Aún no Boo, falta lo mejor – el moreno rió engreído al ver así a su novio, quien sólo se limitó a cerrar los ojos y a sostenerse con más fuerza, esperando a que Yunho lo penetrara y se decidiera a darle profundas estocadas.
El moreno se alejó del castaño, con el fin de despojarse de sus molestas prendas, dejando al descubierto su maravilloso y marcado cuerpo.
Jae sólo pudo lamerse los labios y sentir que nuevos espasmos lo invadían.
Yunho era como un dios griego, de eso no había duda.
Jung se inclinó para desvestir a Jae y poseer su boca, pasando sus cálidas manos por sus piernas en dirección al norte, acariciando su pecho donde pellizcó sus rosadas tetillas, que al instante se tornaron aún más prominentes.
La lengua del mayor exploraba y danzaba con su igual, al tiempo que ahogaba unos cuantos gemidos, por el contacto de aquellos pezones y sus dedos.
- Ahora… “la anguila va a entrar a la cuevita”, Boo - le avisó el moreno con voz dulce y excitada, perfilando su voluptuosa polla en el agujero de su niño, empujando suavemente. Abriéndolo, expandiéndolo, llenándolo.
- ¡¡Ngh!!... Yunnie... – sollozó Jae al sentir la punta de Yunho dilatándolo.
No era la primera vez que la pareja intimaba, pero penetrarlo seguía siendo doloroso, púes Yunho era bastante ancho y largo, y la entrada de Jaejoong, aún muy virginal para su gran tamaño.
-          Lo sé… relájate bebé... - el moreno besaba su cuello y masturbaba el sexo de su novio, quien amaba como lo mimaba cada vez que sus cuerpos iban a unirse para hacer el amor.
Yunho aprovechó el momento para empujar más y llenarlo poco a poco con su carnosa y caliente polla.
- ¡AAAAH!... ¡Yunho!... - gritó Jaejoog sintiendo como el mayor lo invadía lentamente estirándolo. La sensación era riquísima, una mezcla de dolor y placer.
- ¡AAAAAH!... mi amor, mi amor... mmmmh… - gimió Yunho con voz ronca, turbado por esa riquísima sensación, donde el húmedo hoyo de su niño succionaba su grueso miembro.
Jaejoong tomaba grandes bocanadas de aire para calmar la presión que le producía Yunho al expandirlo.
- Oh, Honey... – dijo el moreno ganando su atención para tranquilizarlo - te amo mi vida, te amo... no hay chico más hermoso y perfecto que tú, Boo… - expresó Yunho, haciendo sonreír de ternura y amor a Jaejoong, acariciando sus delicados y paraditos pezones, que se perdían entre sus toscos y varoniles dedos.
- Yo también te amo Yunnie-Bear... - y al tiempo que ambos se declaraban su amor, Jae movió sus caderas - aaaah… Yunnie… tu polla se siente tan bien dentro de mí… - declaró, indicándole que moría por sentir sus hondas embestidas.
Yunho comenzó a embestir suavemente, sintiendo como la estrecha entrada de su amado Boo cedía y se adaptaba con más facilidad a sus movimientos.
- ¡Aaaaaaah… aaaaaaah... Yunnie... aaaaaah!... - gemía Jae sin parar con cada estocada. Yunho tocaba ese insaciable punto que lo volvía loco y lo colmaba de la más pura lujuria.
- ¡Mmmmmmh… aaaaaaah aaaaaaah!... ¿te gusta Boo, te gusta?... ¿tu Yunnie lo hace bien?... – Yunho se recostaba sobre él, sin dejar de comer esos labios hinchados y rojos, ni de estimular sus hermosas tetitas, disfrutando a su vez del estremecedor choque entre sus bolas y las nalgas de Jae, que se abrían más con cada empuje, al igual que su hoyo lo tragaba con mayor gusto.
- L-lo... ¡AH!... lo haces per-perfecto... ¡MH¡... ¡oh, mi a-mor!... siento tu polla tan… tan adentro de mi culito… ¡aaajh aaaaajh aaaaajh!…  - dijo Jaejoong prácticamente sin aliento, percibiendo intensamente como su propio pene era acariciado por sus vientres, comprimiéndolo y aumentando ese rico cosquilleo que ya lo había saturado desde que Yunho había volcado la primer caricia en él.
El pequeño sillón crujía por los empujes que Yunho vertía en ese cuerpo escultural y hermoso que sólo le pertenecía a él.
- Bésame Yunnie, no dejes de besarme... ¡aaaaaah aaaaah!- imploró el menor a su novio, quien de inmediato sucumbió a su deseo.
Ambos unieron sus labios nuevamente, entregándose a un beso candente y hambriento, donde una lucha de lenguas no daba tregua.
- Delicioso Honey... ¡mmmmh!… todo tú eres delicioso... ¡aaaaah aaaaah! - habló Yunho entre los pequeños huecos que se permitían de vez en cuando para tomar aire y no romper del todo su beso.
- Oh, Yunnie, más... quiero más... más duro… más profundo… - exigía Jaejoong delirante de placer.
- Sí Boo, sí... más, más... más mi amor… - y era así de simple, Yunho complacía a su amor, porque era lo único que él deseaba. Complacerlo en todo.
- ¡¡¡AAAH AAAH AAAH AAAH AAAH!!! ... - gemían ambos chicos fuera de control, olvidándose completamente del mundo, disfrutando de cada sensación, de ese maravilloso y joven amor.
Ambos amantes estallaron en un orgasmo tremendo, mojándose el uno al otro. Yunho corriéndose con fuerza dentro de Jae, mientras que él lo había hecho sobre sus vientres.
El castaño mantenía a su amor atrapado entre sus piernas, apresando su falo con su rosado agujero, exprimiéndolo, saciándose de las últimas sensaciones que el orgasmo  y el calor de sus cuerpos les regalaban después de culminar su acto de amor.
Luego de recuperarse de tan gloriosa experiencia, Yunho abandonó el cuerpo de su lindo Boo, quien lucía divinamente cansado y satisfecho. Una lindura desnuda, después de hacer el amor. El moreno lo levantó cuidadosamente en vilo, llevándolo al cuarto de baño, donde preparó la tina con agua caliente para ambos.
Yunho repartía besitos por aquí y por allá, mientras lavaba el cuerpo de su amor, quien se encontraba apoyado sobre su húmedo pecho disfrutando de sus mimos. Para Jae no había chico más dulce, guapo y fuerte que su Yunnie-Bear, sólo él podía cuidarlo y amarlo así, sólo él.
Cuando la pareja terminó su reconfortante baño, Yunho llevó a Jaejoong a la recámara, donde lo secó y vistió con mucha ternura.
-          Yunnie... gracias por prestarme tu ropa - el castaño agradeció sonriente y totalmente feliz por llevar aquella camisa azul del pijama del moreno, que aunque le quedaba grande, lo hacía lucir encantador y muy, muy follable. Yunho, por otro lado, había optado por usar el pantalón, dejando a la vista su marcado pecho, seguido por su abdomen.
-          Te ves mejor desnudo… Boo – dijo el mayor con tono insinuante y mirada ardiente, mirando con adoración las largas piernas de su pequeño novio, la cuales lucían sedosas y matizadas, al igual que sus ricas nalguitas, púes estaban ligeramente al descubierto porque la camisa de Jung no lograba taparlas.
-          Ya Yunnie… no me veas así… - se quejó Jaejoong tímidamente, ruborizándose y tratando de ocultar su lindo culito, jalando el borde de la camisa – ¿acaso no ha sido suficiente? – le cuestionó lindamente.
-          Honey… para mí… el dulce néctar de tus labios, la luz de tu mirada, el ansioso toque de tus manos y el embriagante perfume de tu cuerpo… NUNCA SERÁ SUFICIENTE… - Yunho se acercó a Jaejoong, cual astuto depredador, sin perder de vista a su preciosa presa  antes de atacar – JAMÁS PODRÉ SACIARME DE TI BOO¿PODRÁS HACERLO TÚ?... – y sin más, uno a uno, botón tras botón, la piel del castaño comenzó a despertar, entregándose a  las ardientes ganas que afloraban con premura. Todas y cada una... esclavas de Jung.
-          Oh, Yunnie… - aquellas breves palabras fueron un susurro en labios de Jaejoong, totalmente rendido ante su hombre.

- NO... NO PODRÍAS... JAEJOONG...  - aseguró el atractivo moreno, con una cautivadora sonrisa, recostando a su amado sobre la cama, proclamando un instante nuevo para amar.

Yunho era la tentación que él jamás podría rechazar…

Lolita dice:
Hello!!
Bien, púes he aquí la continuación del YunJae, como siempre, espero de todo corazón que les guste y que me dejen su comentario. He notado que varias personitas me leen, pero no dejan su opinión (eso me pone muy triste). así que los invito de la manera más atenta a que lo hagan (no se aceptan comentarios ofensivos; RESPETO ANTE TODO).

Saluditos  y besitos desde México...

sábado, 8 de agosto de 2015

PORRISTA ATREVIDO 5



DEPARTAMENTO DE YUNHO:
Yunho se encontraba en la sala de su departamento sentado frente a su amado Jae, quien le miraba totalmente aturdido. La verdad es que el castaño no comprendía porqué su novio, al igual que Min y Yoochun, se habían enojado tanto sólo por el hecho de verse endemoniadamente deseables ante los ojos de toda la universidad y que todos quisieran admirarlos por sus cuerpos enfundados en su espectacular uniforme.
- Ay ya, Yunnie, basta... di algo... - dijo Jae con cansancio, púes Yunho no dejaba de mirarlo con el ceño fruncido y con extrema seriedad.
El moreno sólo optó por mover la cabeza en negación efusivamente, sin dejar de posar sus intensos ojos en Jaejoong.
- Por favor Yunnie, no es para tanto - disertó el castaño de manera natural, menospreciando la eventualidad anterior, lo que hizo enfadar más a su novio, el cual sólo pudo bufar por su descaro.
Jung era muy paciente y por lo general reflexivo, pero cuando se trataba de su hermoso Boo, dichas capacidades le costaban el doble.
- ¿No es para tanto Jaejoong?... ¿no es para tanto, dices? - le interrogó el mayor guardando compostura. Era el colmo que el menor dijera eso, se merecía una buena tunda.
- Claro que no Yunnie... tú y los chicos sólo están exagerando las cosas... - y ese tonito de "chica caprichosa" fue lo que terminó por hartar a Jung. Odiaba que hablara así cuando de un tema serio se trataba.
El coraje del moreno era tan grande, que lo único que vino a su mente, era darle una sacudida a su novio para hacerlo entrar en razón.
- ¡¡Levántate Jaejoong!! - le gritó Yunho autoritario, haciendo que el menor saltara de su asiento y abriera sus hermosos ojos moros con asombro.
Jae se encongió en su lugar, como si ese pequeño sillón en el que ahora estaba, fuera a protegerlo de una bomba nuclear.
- Yunnie... no te pong... - y antes de que pudiera terminar de hablar, Jung se levantó para aproximarse a él y desencajarlo del sillón.  Alargó sus brazos, lo tomó de los hombros y lo puso de pie.
- ¡¿Acaso no entiendes la magnitud de lo que has hecho hoy, Jaejoong?!... ¡me decepcionas! - Jae rompió ruidosamente en llanto al instante.
- Yo no hice nada malo Yunho... no tengo la culpa de verme tan irresistible con esta faldita y este topsito que se amoldan a mi figura tan pronunciadamente... mi único delito es amarte y ser hermoso e inocente... - decía Jaejoong, quien cubría su bello rostro  con sus manos tratando de ocultar su incontrolable y evidente aflicción.
El mayor se sintió como un maldito sin corazón, el peor de los cabrones por haber hecho llorar a su Boo. La verdad es que no resistía verlo así, nunca ha podido lidiar con el sufrimiento de su novio.
Al parecer, Yunho iba a correr la misma suerte que Changmin. Era inevitable ante tanta hermosura.
Y como si de una comedia romántica se tratara, Jung se olvidó por completo de su enojo, comenzando a consolar al castaño.
- Ven aquí mi vida, ven con tu Yunnie, cariño... - Jung atrajo al menor hacia él, abrazándolo y estrechándolo contra su pecho  - no llores Boo... no llores... - le rogaba, al tiempo que lo llevaba junto a él a uno de los sillones más amplios.
Jaejoong se refugió en los fuertes y cálidos brazos de su  novio, dejándose consolar e intentando calmar su llanto.
- Shssssssss... ya Honey... ya... - decía el mayor  mientras le llenaba de besitos  los hombros, el cuello y las mejillas. Éste estaba sumamente contrariado viendo llorar a su amado Boo, pero por más mimos que le brindaba, el castaño no se calmaba.
- Oh Jae, mi amor… tu Yunnie es un tontito... - Yunho se veía realmente preocupado y apenado, lo que hizo reír a Jaejoong interiormente.
Jae sabía perfectamente cómo manejar a su atractivo novio, y más en ese tipo de situaciones en las que ÉL era el único culpable. Sencillamente, el castaño, era un "chantajista emocional profesional", y es que ver tantos doramas al lado de sus inseparables amigos, le ha servido de gran ayuda en su noviazgo.
No es que Jung fuera un chico fácil de convencer o de quien burlarse, pero en el caso de Kim Jaejoong todo era distinto. Él era su punto débil.
Después de unos minutos, el llanto de Jae había cesado y la tranquilidad regresó al cuerpo del moreno.
Yunho tomó el mentón de su novio y notó que sus lindos y cautivadores ojitos estaban ligeramente hinchados, lo que provocó de nuevo ese sentimiento de culpa en él. Sin pensarlo demasiado, lo acomodó sobre su regazo para  acunarlo suavemente.
Para suerte del menor, todo estaba a su favor y aprovecharía el momento para seducir a su amoroso y perfecto Yunnie. Claro, al "estilo Kim Jaejoong".
- Boo, mi precioso Boo... - le llamaba Yunho con dulzura a la vez que besaba sus mejillas - ¿vas a perdonarme?... - preguntó melosamente aguardando la respuesta de su callado amante - dime que sí amor... anda, dile a tu Yunnie-Bear que sí, cariño... haré lo que me pidas mi pequeño Boo... - y fue ese preciso momento en el que Jae comenzó su “jugada”.
- Está bien Yunnie… te perdono sólo con una condición... - dijo agitando sus rizadas y largas pestañas, actuando como un niñito indefenso y adorable, púes sabía que así,  Jung no se resistiría a él en absoluto.
- Pídeme lo que quieras Honey, lo que sea mi vida... - y es que era increíble cómo Jae – que sólo tenía 18 años - convirtiera a Yunho en su completo amante y esclavo en segundos.
- Yo... yo… quiero que admitas que mi uniforme es lindo y que se me ve muy bien, Yunnie...  - disertó, de manera coqueta, robándole un suspiro enamorado.
Yunho lo apartó un poco para observar aquel atuendo con el sólo propósito de darle gusto a su amorcito, sin imaginar que ahora que el enojo se había ido, sus sentidos arderían al enfocarse enteramente en ese cuerpo que lucía arrebatadoramente sensual.
-  Oh, mi amor, te ves… increíblemente bien… - comentó Yunho mordiéndose los labios, delineando con la mirada cada parte del cuerpo del bello Jae.
Jung comenzó a explorar ese conjunto rosado que revestía esa silueta de hermosa piel lechosa, y  excitantes piernas largas. Además de ese ombligo que pedía ser mancillado con la lengua sobre ese tentador abdomen, y desde luego, aquellos pezoncitos que sobresalían bajo la tela, invitando a ser chupados.
Oh sí... Jung Yunho comenzaba a excitarse y Jaejoong… LO SABÍA.
- Yunnie... – la voz de Jae sonó fina y dulce.
- Dime cariño... - habló Yunho hechizado por la divinidad de su Boo.
- ¿De verdad crees que mi faldita es muy corta? - Jaejoong subió suavemente la prenda para que el mayor viera esa pequeña braga deportiva que  apenas si cubría lo justo.
- Boo... - musitó Jung, sintiendo como el calor lo recorría.
Jae sonrió por el efecto que le causaba a su novio.
- Sabes, Yunnie...  está braguita va en conjunto con el uniforme, para que la ropita interior no se vea... - y de nuevo ese tonito de niño ingenuo salía de boca de Jae atontando a Yunho.
- ¿R-ropita... interior?... - preguntó el moreno con un ligero tartamudeo - es decir que... debajo de esa prenda... - refiriéndose a la braga deportiva – tu… traes… ¿qué clase de ropita interior es... Boo? - y prácticamente el mayor se estaba hiperventilando de tan sólo pensar qué habría debajo de esa braga.
Por lo general Jae usaba prendas íntimas chiquitas y ajustadas, que lo hacían lucir irresistiblemente violable, así que Yuhno  estaba muy intrigado por saber que usaba ésta vez.
- Es una sorpresa Yunnie... - rió Jae cubriendo su boca de manera adorable con un ligero rubor en sus mejillas - ¿quieres verla?... – cuestionó con aire de inocencia y un profundo brillo en sus hermosos ojos brunos.
- ¿Q-qué?... – Jung sintió un riquísimo cosquilleo rondando traviesamente por su pene, advirtiendo que pronto se engrosaría hasta estar muy duro y urgido de clavarse en el rico culito de su amado Boo.

- ¿Que si quieres ver... mi ropita interior, Yunnie?... - y justamente, el sonido de su voz cambió de inocente a sensual.

Sin dar tiempo a una respuesta, Jae bajó del regazo de Yunho, inclinándose frente a él para deslizar lentamente su braga deportiva a través de sus piernas. Las nalgas del castaño apuntaban hacia su novio, quien se mantuvo atento a cada detalle, a cada movimiento.
Yunho adoró la manera en que las esponjosas nalguitas de Jae se asomaban poco a poco – blancas, redondas y perfectas - mientras éste se empinaba más y más quitando la prenda que estorbaba.
Luego de esa acción, el castaño regresó a su anterior posición sobre las piernas del mayor.
- Mira Yunnie, son fresitas, amor... - aquella faldita se levantó de nuevo por manos de Jaejoong, mostrando lo que ya había anunciado - ropa interior con estampado de fresitas - Específicamente, era una tanguita blanca decorada con pequeñas fresas rojizas y rosadas, la cual se ceñía muy bien a su sexo, incrustándose entre su culito.
El mayor perdió la noción de la realidad cuando aquellas fresitas que resaltaban el pene de su amor lo tentaron a acariciarlo, a endurecerlo y a estrujarlo.
*** ¡Grrrr!... te devoraría en segundos, Honey… - pensó Yunho para sí mismo, aguantándose las ganas de hacer trizas esa pequeña tanga ***

Jaejoong aún sostenía su falda, esperando ansioso el toque de su novio. Era la primera vez que usaba
esa clase de ropa interior extremadamente chiquita y erótica, pero todo era con el fin de excitar más a
Yunho. Aunque la verdad, al menor le había encantado ponérsela no sólo para gusto de su novio.
- Mh... Honey... - susurró Yunho, desviando su mirada de aquel delicioso miembro que lo incitaba a tomarlo, mirando a Jae directamente a los ojos para después besarlo apasionadamente, introduciendo su lengua en esa deliciosa boquita de cereza.
- ¡Mmjh!... - respingó Jae, al sentir la mano del moreno colarse entre sus piernas tanteando su falo. Era más que obvio que el moreno quiso distraerlo con un beso para sorprenderlo al tocarlo.
Yunho acariciaba arriba y abajo ese miembro tan apetitoso bajo la tanguita, el cual comenzaba a ponerse firme y a crecer rápidamente.
Aquella imagen parecía el inicio de una romántica y caliente película yaoi. Bueno, por lo menos eso pensaba el menor.
Jae se dejó hacer por el moreno, abriendo las piernas para él, dejándose tocar a su antojo. Sin embargo, Yunho deseaba poder tocar más de esa piel que tanto ansiaba probar. Así que decidió que una nueva posición se lo permitiría.
Repentinamente, el castaño dejó de sentir aquella mano moldeando su sexo  y aquella boca adueñándose de sus labios.
- Ven Boo, ven con tu sexy y potente, Bear... - a Jae le fascinaba esa manera de hablarle. Meloso, pero sugerente, sonando deliciosamente perverso en ocasiones.
Yunho acomodó con delicadeza a Jae entre  sus piernas para que él se recargara sobre su pecho,  pero primeramente liberó su hinchada polla de su tortuosa prisión, dejándola totalmente al descubierto con sus aterciopeladas bolas, balanceándose y endureciéndose cada vez más.

Por fortuna para Yunho, Jae era tan fogoso y amoroso como él. El amante perfecto.

Continuará...

Lolita dice:

Saluditos, he aquí la continuación de ésta historia. En ésta ocasión el YunJae es el protagonista. 
Me gustaría poder publicar a diario, pero tengo muchas ocupaciones y algunos problemas con el blog, púes el formato de las publicaciones no me queda como yo deseo (les ofrezco una disculpa), pero sé que podrán entenderme.
De todo corazón espero que les siga agradando cada capitulo nuevo.
Por favor dejen su comentario, les deseo un excelente fin de semana.

Nos vemos pronto...